septiembre 20, 2019
El tiempo
Política

Piden año y medio para cada uno de los activistas que asaltaron Mercadona en 2012

A las 11.30 horas de hoy está previsto el juicio contra 20 militantes del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) por el asalto a un supermercado en Écija en agosto de 2012. La Fiscalía y la acusación particular, ejercida por Mercadona, piden año y medio de cárcel para cada uno de los encausados.

En el escrito de acusación, el Ministerio Público señala que “el 7 de agosto de 2012 sobre las 12.00 horas y tras una concentración del SAT en la ciudad de Écija”, los acusados “puestos de común acuerdo y bajo esa premisa” se introdujeron en un supermercado de la localidad astigitana “con la intención de sustraer mercancía del establecimiento no abonando su importe”.

La Fiscalía sostiene que los sindicalistas cometieron un delito de robo con violencia y tres faltas de lesiones y pide para todos ellos una pena de un año y seis meses e indemnizar al supermercado con la cantidad de 1.400 euros.

A esta calificación se ha adherido la acusación particular, ejercida por la representación legal del supermercado, quien solicita las mismas penas. De otra parte, la defensa de la mayoría de los activistas ha pedido la libre absolución para sus defendidos, se muestra “disconforme” con la descripción de los hechos y niega la calificación de los mismos ya que estos “no son constitutivos de infracción penal alguna”.

La defensa recalca que los activistas “no son responsables en ningún concepto de delito o falta alguna” y que no “puede derivarse responsabilidad civil de un delito o falta que no existen”. Además, señala que “en el caso” de que fueran declarados culpables “concurre” la atenuante de dilaciones indebidas.

La acción que se enjuicia hoy es el asalto de los miembros del SAT a un supermercado de Mercadona en Écija y la sustracción de alimentos de primera necesidad que los activistas donaron, dentro de una campaña de “expropiación de alimentos básicos para llamar la atención pública sobre la situación crítica que sufrían miles de familias que estaban literalmente pasando hambre física en Andalucía”, explican.

“Se nos acusa de robo”, señala el SAT en un comunicado. “Cuando se roba se pretende obtener un beneficio o un lucro de ese robo. Los alimentos de primera necesidad, con un valor monetario mínimo, fueron entregados con luz y taquígrafos, con los medios de comunicación delante, en La Corrala Utopía, un bloque de viviendas que fue ocupado durante meses por familias sin hogar y sin recursos”, añaden.