abril 22, 2019
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Écija renueva un año más el voto de fidelidad al patrón San Pablo

Cumpliendo la tradición y el voto del concejo municipal en el siglo XV, la ciudadanía de Écija ha festejado el día de San Pablo Apóstol. La talla del patrón de Écija ha procesionado por las calles del centro de la ciudad, desde la iglesia de Santa Bárbara a la de Santo Domingo, donde se ha leído el milagro del santo.

La imagen es acompañada como cada año por representantes de las cofradías ecijanas, miembros del Consejo Local de Hermandades y de la corporación municipal. Desde Santa Bárbara y rodeando la Plaza del Salón, la talla toma San Francisco, Garcilaso y la calle Vega para entrar en Santo Domingo, donde se lleva a cabo la misa y la lectura en castellano antiguo del milagro de San Pablo.

El recorrido de vuelta lleva a la imagen desde Santo Domingo de nuevo a Santa Bárbara por la calle Vega, Garcilaso, Mas y Prat y la Plaza del Salón.

Según la tradición, el milagro del santo tuvo lugar el 20 de febrero de 1436 y consistió en pegar los dedos de una mano del joven ecijano Antón de Arjona, y exigir que toda la corporación municipal de la época acudiera en procesión junto con el pueblo al convento de San Pablo y Santo Domingo, donde el muchacho sanó supuestamente tras la intercesión del Apóstol y después de que los representantes de la ciudad hicieran pública profesión de fe.

En recuerdo de esa leyenda y del voto que hizo el concejo municipal de volver cada 25 de enero a renovar su fidelidad al patrón de Écija, se celebra la festividad de San Pablo en Écija, en la que el alcalde jura que volverán a acompañar al patrón cada año, renovando el voto de fidelidad a la imagen.