abril 14, 2021
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Écija da voz a las víctimas de la represión franquista

Los nombres de 211 personas asesinadas en Écija al comienzo de la guerra civil están grabados sobre el mausoleo que cubre la fosa común del Cementerio Municipal de Écija. Vecinos y familiares de las víctimas están convocados el 1 de noviembre al acto institucional en que está previsto honrar su memoria.

Son los nombres de personas ejecutadas en Écija tras la asonada fascista del 18 de julio de 1936, fallecidas en prisiones militares o en campos de concentración, como el caso de Antonio Guerra González, al que la guerra civil llevó primero a Francia y más tarde al campo de concentración nazi de Gusen, donde murió en 1941. El recuerdo de todas ellas se ha mantenido vivo en la memoria de sus familiares y ha sido rescatado por la investigación de las hermanas Jiménez Aguilera, Carmen y Ángeles, que han documentado la represión franquista en Écija y su comarca.

Estas dos ecijanas han rastreado los archivos del Registro Civil, de instituciones militares e incluso de hospicios para huérfanos, además de recoger los testimonios orales de familiares de las personas asesinadas en su ciudad tras el golpe de estado militar que desembocó en la guerra civil.

Ha sido una tarea de años que les ha permitido elaborar un listado de más de doscientas personas que, con todo, no está cerrado. La prueba es que el mausoleo del camposanto ecijano recoge 211 nombres pero el registro se ha quedado anticuado nada más esculpirse en mármol: las hermanas Jiménez Aguilera ya han documentado a la víctima 212.

Se trata de Antonio Salazar Belmont, sindicalista ecijano. Su nombre se une a los de Manuel Cuenca Crespillo, Manuel Cuenca Crespillo, dirigente de la Casa del Pueblo; a la suegra de éste, Pastora Soto Valderrama, asesinada de un tiro delante de sus nietos. También al del alcalde de Écija en julio de 1936, Juan Tamarit y Arcos, o Fernando del Marco, relojero del ayuntamiento, Antonio Baena González, Juan Jiménez García y su hijo Juan Jiménez Tovar, médico y practicante, fusilados el mismo día: el padre pidió ser fusilado primero para no pasar el trance de ver morir a su hijo.

También está en la lista Ricardo Crespo Romero, parlamentario que fue asesinado en Écija junto con su hermano José; y el de Manuel Barrios Jiménez, ecijano cuyos restos no están en esa fosa común pero que tuvo el fúnebre honor de ser asesinado en la misma saca de agosto que terminó con la vida del padre de la patria andaluza, Blas Infante.