abril 16, 2021
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Sociedad

Una multa de 7.700 euros amenaza el futuro del Club de Piragüismo

Hacienda ha embargado la cuenta bancaria del Club de Piragüismo Écija por una sanción de 7.755 euros impuesta por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) que no fue notificada en el domicilio social del club pese a originarse en una denuncia de noviembre de 2014.

La denuncia se debía a las cuerdas que el club había colocado en el río Genil para el entrenamiento de sus miembros en las pruebas de slalom. Se trata de unos elementos que han estado colocados desde 2005 sin ocasionar ningún problema, según el club, y que fueron retirados en 2015 al concluir las pruebas de slalom.

La demanda recoge que esas cuerdas suponían un riesgo para la seguridad, extremo que desmienten los responsables del Club de Piragüismo. “Por allí han pasado más de tres mil personas”, señala Manuel Palacios, presidente del club de palistas ecijanos, que sostiene, como el resto de la directiva de la entidad, que la multa es “desproporcionada e injusta”.

Según el club, las cuerdas están situadas a dos metros como mínimo de la lámina de agua y no suponen ningún riesgo ni perjudican al cauce ni a la dinámica fluvial ni perjudican el medio ambiente. “Quien ha tramitado esta denuncia desconoce totalmente para qué sirven esos elementos”, afirma Palacios.

“Desde que nacimos en diciembre de 2003 hemos hecho muchas cosas por el río”, expone el presidente del Club de Piragüismo Écija que, el pasado fin de semana, reunió a más de 300 palistas de toda España y del extranjero en la decimocuarta edición del descenso del Batán. “Todos conocen nuestra trayectoria, hemos limpiado el cauce y las riberas del Genil, hemos sacado del fondos del río desde basuras a motocicletas e incluso animales muertos”, detalla Palacios, “hemos hecho la labor de mantenimiento que no hace la CHG y estamos haciendo desde hace catorce años promoción del Genil”.

La directiva tiene claro que no puede pagar la sanción “porque no tenemos dinero” y que el embargo de Hacienda “pone en riesgo la misma existencia del club”. “Tampoco la pagaríamos si pudiéramos, porque somos conscientes de que es una injusticia”, abunda Rafael Alhama, secretario de la entidad, que se queja de que “no nos hemos podido defender en todo el proceso”, dado que la denuncia fue remitida a una dirección que no existe “y no hemos tenido ocasión de exponer nuestros argumentos a la CHG”.

Pese a que la sanción ya no es recurrible, el Club de Piragüismo Écija ha presentado un recurso de reposición ante Hacienda y una reclamación económico-administrativa, además de recabar el apoyo de toda la corporación.