diciembre 1, 2021
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Sociedad

Écija ya pidió en 1988 ser Patrimonio de la Humanidad

La reciente propuesta para declarar Patrimonio de la Humanidad los municipios de Carmona, Marchena, Osuna y Écija bajo la denominación de Campiña Monumental, tiene un precedente histórico: la corporación municipal astigitana pidió declarar Écija Patrimonio de la Humanidad en febrero de 1988, hace más de veintiséis años.

Lo ha revelado Juan Méndez Varo, vicepresidente de la asociación cultural Amigos de Écija, que señala que el trámite de que el pleno del Ayuntamiento ecijano apruebe el expediente promovido por el de Marchena “ya fue tomado y aprobado por la corporación municipal en sesión celebrada el 25 de febrero de 1988”.

En ese pleno, el Grupo municipal andalucista se hizo eco de una petición de Amigos de Écija a través del colectivo Hispania Nostra, había iniciado gestiones para declarar la ciudad Patrimonio de la Humanidad. “Según se desprende de dicho acuerdo plenario, el concejal Marcelino Fernández Piñón, portavoz del Grupo municipal andalucista (…), manifestó “que la Asociación había demostrado suficientemente su interés y su capacidad en lo referente a la conservación y difusión de nuestro Patrimonio Histórico Artístico, y propuso a la corporación  municipal que tenga a bien apoyar dichas gestiones y facilitar a la Asociación de Amigos de Écija cuantos medios técnicos, humanos o de cualquier otro tipo les sean necesarios’”, relata Méndez Varo.

El pleno consideró que Amigos de Écija estaba “en mejores condiciones de llevar a cabo todos los trámites necesarios para la consecución de este nombramiento de Écija como Patrimonio de la Humanidad”, según Méndez Varo, y se pidió que el colectivo cultural contara “con medios económicos y materiales”.

“En consecuencia la Corporación municipal, por unanimidad y en votación ordinaria, aprobó la propuesta de apoyar la petición realizada por la Asociación, para que Écija sea declarada Patrimonio de la Humanidad”, resume el vicepresidente de Amigos de Écija, que recuerda que, sin embargo, “todo quedó en buenos principios”.

“De las palabras al hecho queda un trecho; no hubo forma material de que la corporación municipal asignase los medios  necesarios e imprescindibles para la ejecución de dicho acuerdo”, lamenta hoy Méndez Varo, que ratifica el deseo de Amigos de Écija “de colaborar con la propuesta (…) para que ese bello proyecto de que Écija sea declarada Patrimonio de la Humanidad sea pronto una realidad”.