octubre 27, 2021
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¿Un año para la ilusión?

El telón de 2012 se abría de la peor manera posible: el Écija Balompié caía por 0-2 ante el Cacereño y el equipo tocaba fondo. Lucas Cazorla se bajaba de un barco que llevaba meses a la deriva y Juan Ramón hacía de puente hasta la llegada a San Pablo de un viejo conocido, Miguel Rivera.

Rafa M. Recio

A pesar de los fichajes invernales y el buen hacer del técnico malagueño, los resultados no llegaban y muchos vieron el descenso a Tercera División. Pero el milagro, en forma de gol de Migue terminando el partido ante el Lorca hizo creer al grupo, y un sprint final de infarto con tres victorias en tres partidos, demostró que los azulinos saben ser un equipo de Segunda B.

El verano sería muy diferente a los anteriores, Rivera renovaba y esta vez por fin habría un plan. Las fuerzas se centraron en mantener la mayor parte del bloque que consiguió la proeza de la permanencia, con refuerzos de garantías para no volver a pasar apuros.

Y el balón echó a rodar. Tras un debut inmejorable en la Ciudad Deportiva del Sevilla, el equipo no terminaba de arrancar y se convertía en rey del empate. La imagen era buena pero las victorias no llegaban y volvían a aparecer los fantasmas. Una derrota en casa ante el San Fernando encendía las alarmas. Y, a partir de ahí, la reacción y la suma de 16 de 18 puntos posibles.

En ese período se venció a rivales de la entidad de Albacete Balompié o Cádiz C.F. y la parroquia local comenzó a soñar. Pero una derrota sin paliativos en casa ante el Lucena C.F. despertó al San Pablo del sueño. Tras el traspié, una victoria y una despedida de año en La Línea, con derrota y mala imagen.

Haciendo balance, el curso está siendo más que notable. El equipo suma 27 puntos y es octavo a punto de terminar la primera vuelta; es uno de los mejores equipos a domicilio, aunque en casa no consigue mantener una regularidad que le permita situarse en los puestos nobles de la tabla.

En cuanto a futbolistas, destaca el gran rendimiento de hombres como Ramón, Antoñito, Nando, Coco… Y en cuanto a nuevas incorporaciones, se ha acertado en casi todas. Astrain, Juanje, Plata, Blanco o Pizarraya ofrecen buenas prestaciones desde el principio; y a éstos, se les ha unido en las últimas jornadas un Rubén Cruz que está comenzando a demostrar la valía que se le presumía. Además, la cantera vuelve de nuevo a brillar, con la consagración de Migue y la irrupción de Juan Delgado, un jugador con descaro.

En lo negativo, Rafa Requena es baja indefinida y tiene difícil su vuelta a los terrenos de juego y Blanco cayó gravemente lesionado cuando era uno de los fijos en el esquema de Rivera. Juanje también estuvo ausente en muchos encuentros y Plata volvió a toparse con sus problemas musculares.

En cuanto a decisiones técnicas, es difícil de explicar el ostracismo en el que ha caído Lolo Armario, quizá el mediocentro mejor dotado técnicamente, pero que no cuenta con la plena confianza de Rivera. Tampoco parecen tenerla Juanfri y Úbeda, sin apenas minutos.

Y empieza 2013. Al nuevo año hay que pedirle recuperar a los lesionados Segovia y Coco. Y estar pendientes de las posibles salidas de Lolo Armario, Juanfri o Juanje, que tienen ofertas sobre la mesa para abandonar el Écija. La sensación es que estamos ante un grupo que no debe pasar apuros para salvar la categoría, pero sin el plus para optar a los puestos de play off. Un conjunto humilde que no olvida los apuros de hace unos meses pero que trabaja sin ponerse techo.