septiembre 21, 2019
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Sociedad

Repostería tradicional y ahora también ecológica

Recién cumplidos los cincuenta años de vida, la empresa de repostería ecijana San Martín de Porres se reinventa. Los tradicionales maestros reposteros están entrando en el mercado de productos ecológicos, apostando por materias primas naturales y anuncian una puesta al día de sus dulces más emblemáticos.

San Martín de Porres se presenta ahora como una repostería “tradicional y natural”. Y, paralelamente, como una empresa ecijana que quiere reforzar su ya de por sí estrecha relación con sus vecinos.

“Queremos estrechar los lazos con nuestros clientes, los que nos ligan emocionalmente con ellos, y mantener y reforzar nuestra imbricación social”, expone Miguel Ángel Gutiérrez, gerente de la empresa ecijana, que enfatiza que San Martín de Porres “ha cumplido 50 años gracias a los ecijanos y debe devolver a Écija lo que Écija le ha dado”.

La factoría repostera emplea a una media de 38 personas al mes (en la actualidad son 41 y según la temporada puede llegarse a 52), “todas ellas ecijanas”. Los empleados se dedican a las taras de amasado y horneado y las trabajadoras de San Martín de Porres al envasado y la paletización de los productos, por una pura cuestión de habilidad manual. “Buscamos crear riqueza y empleo en la comarca, junto con la satisfacción y el orgullo de la vinculación de la ciudad con la marca”, resume Miguel Ángel Gutiérrez.

En su actual estrategia de expansión, San Martín de Porres ha apostado por los productos ecológicos. Ya cuentan con la torta de aceite ecológica – elaborada con ingredientes ecológicos avalados por organismos certificadores de agricultura ecológica -, a la que se va a sumar la ‘torta mediterránea’, la famosa torta de manteca ecijana pero elaborada con aceite de oliva en lugar de con grasas animales, lo que las convierte en un producto apto para el consumo de todos los públicos, “sin perder su típico sabor y característica textura”, señala Gutiérrez.

Además, siguiendo la línea de búsqueda de nuevos consumidores, estas tortas son aptas para veganos. Otro de los productos estrella de San Martín de Porres que se reinventa es el ‘martinito’, el célebre bizcocho relleno de crema y cubierto de chocolate, que evoluciona al ‘martinito de yogur’, elaborado con bizcocho de yogur, relleno de crema pastelera y bañado en chocolate blanco.

En su apuesta por los productos naturales, San Martín de Porres tiene claro que hay algo que no puede sacrificar, y son “las cualidades organolépticas de nuestros dulces, la impresión sensorial que producen”. “Queremos que al abrir una torta de aceite o una de nuestras nuevas tortas de aceite o mediterráneas, el consumidor aspire ese aroma que nos identifica y que es una garantía de calidad”, señala Gutiérrez.

La firma pretende ahora ampliar su catálogo y abrir mercados exteriores. Los nuevos productos, diseñados y elaborados para llegar a nuevos públicos, han sido testados en diferentes ferias del sector agroalimentario “con bastante éxito”, según la empresa, que vende sobre todo en Cataluña, Valencia, Madrid y Euskadi, en especial por los ecijanos de segunda y tercera generación que viven estas comunidades. También ha ampliado su mercado internacional con ventas en Inglaterra, Francia, Bélgica y Holanda.

“Nuestros productos viajan mucho, trabajamos con 63 distribuidores solamente en España”, dice el gerente de San Martín de Porres. En breve buscarán el mercado alemán y no descuidan el americano. “Las puertas se empiezan a abrir”, dice gráficamente Miguel Ángel Gutiérrez. “Ahora hay que hacer el camino”.