junio 20, 2019
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Desmontan las estatuas del mirador de Peñaflor

Desmontadas y trasladadas para evitar problemas. Las cinco estatuas que coronan el mirador de Peñaflor han sido retiradas por motivos de seguridad y llevadas al museo municipal para su restauración.

En un proceso que ha llevado casi toda una mañana, operarios municipales bajo la supervisión de técnicos de Cultura y de Urbanismo han retirado las cinco esculturas que coronan la fachada del mirador que da a la plaza del Salón.

Fuentes municipales justifican la retirada de las piezas en el deterioro de las mismas y el riesgo que suponen para los viandantes. De hecho, la estatua central, la mayor de todas, presentaba una peligrosa inclinación hacia la calle, a pesar de estar sujeta con abrazaderas metálicas desde hace años.

“Son esculturas que tienen alrededor de 300 años de antigüedad y la base de mortero que las une al edificio está ya bastante deteriorada por el tiempo y el clima”, señalan técnicos municipales, que, una vez retiradas las estatuas, han podido comprobar que incluso los vástagos metálicos que unían las figuras al tejado del mirador, algunos de poco más de 10 centímetros, “estaban deteriorados y cubiertos de verdina”.

El estado del mirador barroco de Peñaflor preocupa a las autoridades municipales y la retirada de las estatuas se ha decidido ante la cercanía de la Semana Santa. “La vibración de los tambores en una procesión que pase por el Salón puede provocar leves movimientos en la base de las estatuas”, señalan técnicos urbanísticos, para justificar la alerta que provoca la intervención.

El mirador de Peñaflor es un edificio de titularidad municipal desde mayo de 2006, hace menos de seis años, tras ser cedido por la Fundación Marqueses de Peñaflor. Aparece catalogado en el Plan Especial del Centro Histórico (Pepriccha) con un nivel de protección C. Las efigies del mirador están datadas en torno al último tercio del siglo XVIII.