abril 23, 2024
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Sotillo Barbero defiende el legado cofrade en su pregón de Semana Santa

Le bastó un minuto a José Antonio Sotillo Barbero para dejar claro el mensaje de su pregón cofrade. El primero, un minuto de silencio que pidió al público del Teatro Municipal ecijano “en memoria de aquellos que hicieron sentir que ser cofrade en Écija se hereda como hoy lo hago yo”.

El pregonero de la Semana Santa de Écija de 2024 defendió el legado cofrade astigitano. Con humildad, se presentó como “heredero de su palabra” y repasó el Via Crucis de Cristo para ir dando protagonismo a cada una de las imágenes que procesionan en Écija.

“Hoy es Domingo de Pasión y me sobran las palabras”, dijo Sotillo Barbero, que defendió el amor y la misericordia como superación del dolor, porque “son más poderosas que cualquier sufrimiento”. También habló el pregonero del sacrificio como superación de las dificultades y camino de redención.

Y también de la fe, “un lazo que nos une a todos los seres, el timón que nos guía”, dijo. En una hora y 45 minutos, el pregonero fue colocando las diferentes advocaciones ecijanas en el relato de la Pasión y Muerte de Cristo, con dos momentos muy especiales: la saeta a La Yedra y su Virgen de la Caridad de Miguel Serrano, invitado a subir al atril por el pregonero, y el sentido parlamento de Sotillo Barbero al exaltar, largo y tendido, a su hermandad de La Mortaja.

Con los sones de ‘La Madrugá’ de Abel Moreno de fondo, Sotillo Barbero ejemplificó en La Mortaja el Viernes Santo, cuando Écija “reanuda el llanto”. Volvió a afirmar que el sacrificio redime y cantó a la Sagrada Mortaja que “muestra el desenlace patético de una muerte en una Cruz”.

El pregonero remató su parlamento volviendo a llamar al compromiso con la tradición, defendió la fe como entrega y alentó a los cofrades a ser instrumentos de esa fe. “Ahora ya no soy un esclavo sino un hijo, y como soy su hijo, Dios me ha hecho heredero de su palabra”, remató cerrando su pregón como lo empezó.