junio 17, 2024
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Sociedad

Monumentos iluminados en rojo por el síndrome de DiGeorge

Monumentos ecijanos como el campanario de la iglesia de San Juan, la fuente de la plaza de Colón (en la foto) o los balcones largos del Palacio de Peñaflor se iluminaron anoche de color rojo para visibilizar a las personas que padecen el síndrome 22q11 o síndrome de DiGeorge.

El color rojo es el que identifica la imagen corporativa de todas las asociaciones y fundaciones 22q de todo el mundo. Iluminando monumentos en rojo, Écija se suma a que la ciudadanía comprenda la compleja situación en la que se hallan las personas que sufren este síndrome y apoye las justas reivindicaciones de las personas afectadas y sus familias.

El síndrome 22q11 es la pérdida o “deleción” de un fragmento del cromosoma 22 en la región 22q11. La padecen uno de cada 4.000 recién nacidos, por lo que se le considera una enfermedad rara  o de baja prevalencia. Éste es precisamente el motivo del desconocimiento social acerca de este síndrome.

Las manifestaciones clínicas son variables llegando a ser más de 180 las posibles anomalías. Las más frecuentes son anomalías cardiacas congénitas, trastornos del sistema inmune, tendencia a la hipocalcemia, dificultades de específicas de aprendizajes, déficit auditivo, presentan particularidades en su desarrollo psicomotor, retraso en la adquisición y desarrollo del lenguaje  y diversas manifestaciones clínicas relacionadas con la salud mental, como la esquizofrenia.

La Asociación Síndrome 22q11.2 Andalucía lucha día a día para desarrollar acciones que den una cobertura psicosocial integral a las personas afectadas y a sus familiares, marcándose como meta mejorar su calidad de vida, intentando cubrir todas sus necesidades e impulsando medidas dirigidas a fomentar la igualdad de oportunidades a fin de garantizar los derechos de todos ellos, contribuyendo así a la creación de una sociedad más justa y solidaria.