mayo 25, 2022
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Política

El Ayuntamiento de Écija cierra 2021 con un saldo positivo de 1,6 millones

El Gobierno local de Écija (PSOE) ha aprobado la liquidación del presupuesto municipal de 2021, que arroja un saldo positivo de 6,8 millones. Para el equipo de gobierno local es “el primer indicador básico de solvencia financiera a corto plazo de las arcas municipales”.

Para Rosa Pardal, portavoz del Gobierno municipal y concejala de Economía y Hacienda, ese resultado presupuestario demuestra que el Ayuntamiento “ha ejecutado correctamente el presupuesto y ha sabido equilibrar el gasto y los ingresos, ajustando un remanente de tesorería que podrá utilizarse para ampliar los servicios a los ecijanos de 1.559.909,89 euros”.

“Este es un documento técnico, elaborado por los funcionarios de la Intervención Municipal, que, una vez publicado, refleja la solvencia del Ayuntamiento y la garantía de que es serio, solvente”, enfatiza Pardal, para quien la actual situación financiera supone que el consistorio “recupera la credibilidad ante las entidades financieras y ante otros organismos que ahora saben que el Ayuntamiento de Écija está funcionando bien”.

La edil de Hacienda recuerda que 2021 se cerró con un remanente negativo de 300.000 euros. “Ahora, la capacidad económica real del Ayuntamiento es de 1,6 millones, una cantidad de la que habrá que retraer la cantidad que incorporaremos como parte municipal a financiar el Plan de Fomento del Empleo Agrario (Pfoea), que es de unos 400.000 euros”.

“Aún así nos queda más de un millón de euros para hacer frente a reducir más la deuda que todavía tenemos o dedicarlo a la ciudad, porque no necesitamos tener ahorrado dinero cuando hay mejoras que necesita la ciudadanía o servicios que prestar”, afirma, “y nuestro interés seria que ese dinero esté disponible para financiar otros gastos directos que reviertan sobre la población”.

Según Pardal, el saldo positivo ha sido posible gracias a “la aplicación de medidas de ahorro, entre ellas la reducción de pagos pendientes de ejecución, que el año pasado era de casi 1,4 millones. “En 2015, el Ayuntamiento estaba a punto de ser intervenido por su mala situación económica”, recuerda, “pedimos a las administraciones una oportunidad para demostrar que podíamos gestionar con eficiencia, a diferencia de gobiernos anteriores, y así lo hemos demostrado”.

“Todavía queda trabajo por hacer, queda deuda pendiente, pero tenemos la intención firme de ir cubriéndola poco a poco y, por supuesto, no crear nuevas deudas con préstamos que actualmente podríamos pedir debido a la solvencia de que gozamos”, concluye la edil.