septiembre 18, 2019
El tiempo
Política

Satse pide investigar la contratación en la empresa que gestiona el hospital

El Sindicato de Enfermería (Satse) de Sevilla ha exigido aclaraciones a la dirección de la Agencia Pública Sanitaria Bajo Guadalquivir, que gestiona entre otros el hospital de alta resolución de Écija, por presuntas “irregularidades” en la última bolsa de empleo de esta empresa pública.

En un comunicado, Satse señala que no coinciden las listas entregadas a los sindicatos de la última bolsa de empleo y las publicadas oficialmente por la agencia en su página web, además de detectar “graves irregularidades”, y explica que denunciará estas “anomalías” y pedirá investigar “la contratación en esta agencia, que como ente público debería respetar los principios de mérito, capacidad, igualdad y publicidad”.

El sindicato ha relatado que en los listados que publica la agencia – la cual gestiona los centros hospitalarios de Lebrija, Utrera, Morón de la Frontera, y Sierra Norte (Constantina), en la provincia de Sevilla, además del HAR de Écija – aparecen candidatos que “no estaban en las listas que se entregaron a los sindicatos” y ha sospechado por ello sobre “la inclusión de solicitudes por parte de la empresa”.

De igual forma, según ha explicado, “también ha comprobado que aspirantes que no tienen aún realizada la entrevista, que forma parte del proceso de selección, tienen ya adjudicados contratos de larga duración e incluso interinidades, por delante de profesionales con mayor puntuación y con la entrevista completada”, que siguen con contratos temporales de corta duración.

A juicio del Satse, “después de años de bloqueo de la bolsa”, que lleva desde 2015 paralizada, “es cuando menos extraña la inclusión de candidatos en los listados que publica la empresa y que no aparecían en las listas que la agencia entregó hace meses a los sindicatos”.

En este sentido, ha asegurado que “lamentablemente” lleva años censurando “la opacidad del sistema de contratación de esta agencia sanitaria, pues durante más de una década este ente público ha mantenido un sistema de bolsa con códigos alfanuméricos, en la que ni los sindicatos ni los propios aspirantes conocían con nombre y apellidos la posición en bolsa de los candidatos”.