septiembre 18, 2019
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Sociedad

Piden mejoras en Prodis tras el accidente de una usuaria

Una vecina de Écija ha pedido que se estudien mejoras en la atención a los usuarios del organismo autónomo local de atención a discapacitados, Prodis, tras un accidente sufrido por su hermana, que requirió atención médica de urgencia tras ingerir un guante de plástico, lo que le provocó una peritonitis aguda.

Según el relato de esta mujer, el incidente tuvo lugar el pasado 15 de enero. Su hermana, usuaria de la Residencia de Gravemente Afectados de Prodis, tuvo que ser intervenida de urgencias en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla por una peritonitis aguda y posterior septicemia y trasladada a la UCI “en un estado muy crítico” hasta que recibió el alta a finales de enero.

La mujer ha pedido medidas para garantizar la seguridad y la supervisión directa de los quince usuarios de la residencia de Prodis. En concreto, reclama un mayor número de cuidadores para atenderlos o un cambio en el diseño de la atención a las personas que hacen uso de este centro de atención a personas con discapacidad.

“Aun teniendo en cuenta que cumple la ratio mínima de cuidadores por usuarios que marca la normativa, hay ocasiones en que solamente hay dos cuidadores para los quince residentes”, señala esta mujer, que indica que “cuando uno de los cuidadores debe atender a uno de los usuarios por cualquier cuestión, el otro queda a cargo de los catorce restantes”.

Para esta mujer, si se incrementara el número de cuidadores en tres, “aún estaríamos dentro de la ratio, pero esto supondría una mejora en la calidad de la atención que reciben los usuarios”, ya que entiende que hay momentos a lo largo de la jornada en que es necesario reforzar el personal “para garantizar la atención directa a los usuarios”, algo que, según la petición de la vecina, han expresado los propios trabajadores a través de sugerencias por escrito a la dirección de Prodis.

Otra de las mejoras que propone la hermana de la usuaria de Prodis es que los residentes no tengan que desplazarse a otra planta del edificio para comer, ya que se trata de personas con problemas de movilidad que requieren la atención de los cuidadores, lo que hace imposible garantizar la correcta supervisión de todos. “Hay dos personas que van en silla de ruedas, otra es ciega y una más tiene una incapacidad que le impide caminar sola”, relata.

“Sé que es complicado acometer todo esto, aunque sé que los cuidadores ponen todo de su parte”, reconoce la mujer, que asegura buscar únicamente “que se valore lo que propongo y se garantice la seguridad y la atención a los usuarios”. Con todo, afirma que su solicitud ha sido escuchada: “el Ayuntamiento ha hecho gestiones para introducir personal de refuerzo y tomará medidas para mejorar la atención, y me han dicho que van a aumentar el presupuesto municipal para Prodis”, concluye.