julio 22, 2019
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Cultura

Los hallazgos del Picadero entre los más vistosos para National Geographic

La gran cantidad de hallazgos desenterrados en el yacimiento arqueológico de la Plaza de Armas, el Picadero, de Écija han llamado la atención de la revista National Geographic. Sobre todo, el edificio colosal con suelo de ricos mármoles y el no menos enorme mosaico que representa ‘Los amores de Zeus’, descubrimientos que la prestigiosa revista incluye en su lista de los más vistosos de 2015.

National Geographic califica de “deslumbrantes” los hallazgos romanos descubiertos en la Plaza de Armas de Écija a lo largo de este año. En concreto, cita “un edificio público de la antigua Astigi, con muros imponentes y pavimentos de mármol de diferentes colores; y un mosaico del siglo III en un estado de conservación excelente, que recrea las estaciones del año y temas mitológicos como los amoríos de Zeus”.

Los descubrimientos del Picadero encabezan una lista en la que también aparecen una tumba celta en Lavau (Francia) del siglo V a.C; las tumbas de la dinastía XVIII descubiertas en el Valle de los Nobles (Egipto); una máscara del dios Pan en Hippos-Sussita (Israel), fechada alrededor de los siglos I y II d.C.; tres estatuillas y dos cabezas de la desaparecida civilización Caral (Perú); los fósiles del ‘Homo naledi’ en la cueva Rising Star (Sudáfrica); un cementerio de barcos en Fourni (Grecia); un tesoro de más de 4.000 monedas romanas en Ueken (Suiza); una tumba etrusca en Città della Pieve (Italia); y el mausoleo del marqués de Haihun en Nanchang (China).

Los vestigios del espectacular edificio público romano fueron los primeros en aparecer. Afloraron en enero de este año y quedó al descubierto en febrero. Se trata de un edifico con muros decorados de hasta 2,5 metros de altura, con el estuco en un excelente estado de conservación y pinturas murales de rica policromía que representan motivos vegetales.

También el pavimento de esta estancia de la Écija romana es “todo un alarde técnico por su diseño complejo y sus materiales importados de todos los rincones del Mediterráneo, por ejemplo mármoles de Túnez y Esparta”, tal y como revelaba el arqueólogo municipal, Sergio García-Dils, responsable de las excavaciones.

No menos espectacular es el mosaico romano del siglo III, de 40 metros cuadrados (cinco por ocho metros) y que representa escenas figurativas relativas a los amores de Zeus. La pieza, de una gran calidad técnica, fue realizada con teselas ocres de terracota y de pasta vítrea, un material muy poco frecuente y que habla del nivel económico del propietario de la estancia en que fue hallado. El mosaico – extraído del yacimiento en más de treinta partes y conservado en los almacenes del cercano Palacio de Peñaflor para su restauración – consta de 14 escenas, de las que se han perdido totalmente dos y una tercera se conserva de un modo parcial.