septiembre 22, 2019
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Política

Análisis de ADN para controlar los excrementos de los perros

El Gobierno local de Écija (PSOE) quiere adaptar a la normativa estatal el censo de animales domésticos para solucionar de raíz el problema de los excrementos caninos en la vía pública. Para ello, va a plantear un registro del ADN de los aproximadamente 4.000 perros que hay censados en la ciudad.

Según el concejal de Gestión del Espacio Urbano, Sergio Gómez, con el registro del perfil genético de las mascotas, el PSOE quiere solucionar “uno de los tres primeros problemas más graves de nuestra ciudad para casi todos”, el de los excrementos de animales, o, más bien, el de los dueños de perros que cuando sacan a sus mascotas a pasear se ‘olvidan’ de recoger las deposiciones.

“Tener perro no tiene que estar reñido con tomar medidas sanitarias”, sostiene Gómez. El edil del PSOE avanza que se quiere llevar al próximo pleno de la corporación una propuesta de modificación en este sentido de las ordenanzas de protección y tenencia de animales, que el equipo de gobierno quiere consensuar con el resto de partidos políticos, y que incluiría la obligatoriedad de realizar este análisis de ADN.

La medida se concreta en crear un registro de ADN de los aproximadamente 4.000 canes que hay censados en la ciudad para analizar las heces encontradas en la calle y así identificar al perro y, en consecuencia, a su propietario. La elaboración de ese banco de datos genético se haría de acuerdo con las clínicas veterinarias de Écija y el análisis costaría a cada propietario unos 25 euros.

Según Gómez, el Ayuntamiento estudiará incentivar el registro con medidas como pagar parte de esos 25 euros o financiarlo en su totalidad a las primeras mascotas. Una vez entre en vigor la nueva normativa, el consistorio contaría con una base legal para sancionar a los dueños de perros que no recojan las heces del animal, que tendrían que abonar el coste de la prueba genética y la multa, que en la actualidad es de 200 euros.

El control y sanción de las deposiciones de perros en la vía pública no es la única utilidad de este censo de ADN canino, que también serviría al Ayuntamiento de Écija para controlar a perros potencialmente peligrosos, a perros robados, perdidos o abandonados, “un problema con el que nos encontramos cada verano y cada temporada de caza con los galgos”, reconoce Gómez, “y que raramente tienen consecuencia para el infractor”. “El registro del ADN ofrece una solución al problema rigurosa y fiel”, concluye el edil.

FOTO: Agencias