diciembre 5, 2021
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Sociedad

Multas por no recoger los excrementos de mascotas

Seis policías municipales están desde esta semana destinados en exclusiva a sancionar a los dueños de perros que no recojan los excrementos de sus mascotas de la vía pública. Las multas, en caso de reincidencia, oscilan entre los 12 y los 600 euros, según la gravedad de la infracción.

Los agentes irán identificados con uniforme aunque patrullarán en vehículos sin distintivo policial, “para intentar sorprender el comportamiento incívico del ciudadano cuando no se siente vigilado”, según fuentes de la Policía Municipal.

La medida, impulsada desde la Concejalía de Seguridad Ciudadana, busca prestar una especial vigilancia al cumplimiento de la Ordenanza de Higiene Urbana. De esta manera, hasta finales de mayo no se sancionarán dichos comportamiento, pero sí aparecerá reflejado en un registro municipal que, en caso de reincidencia, acarreará una multa económica.

Según el Ayuntamiento de Écija, “se trata de dar un mayor y exhaustivo cumplimiento a las ordenanzas que regulan las obligaciones de los propietarios de mascotas en relación con  el comportamiento y deposiciones de estos en los espacios públicos”, además del deber de llevarlos atados o con bozal si se trata de un animal considerado potencialmente peligroso y otras obligaciones de los propietarios de animales domésticos.

Este nuevo servicio pretende “paliar o mejorar el control de estos animales sobre todo en la vía pública, para mayor beneficio y disfrute de nuestro espacio público”, según el concejal de Seguridad Ciudadana, Carlos Onetti (PP), que matiza que la medida “no tiene afán recaudatorio”, puesto que solamente se sancionará al vecino que sea reincidente.

“Siempre que no se trate de sanciones graves, lo que se hace es un aviso al ciudadano y en caso de ser reincidente en su comportamiento, será sancionable”, señala Onetti. Por su parte, el Jefe de Policía Local, Miguel Grao,  insiste en que se trata de una labor principalmente de vigilancia y explica que las principales quejas vecinales por suciedad provocada por mascotas y animales callejeros llegan al Ayuntamiento de las barriadas de El Valle, La Cerámica, el Parque San Pablo y La Alcarrachela.