enero 25, 2022
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Sociedad

Las obras en Las Gemelas podrían costar más de 100.000 euros

El Gobierno local (PP-PA) no tiene un presupuesto cerrado del coste de las obras para reparar la torre izquierda del edifico de Las Gemelas que hace un mes fue dañado por un rayo. El coste de la intervención no se puede calcular porque todavía no se conoce el alcance de los daños estructurales del campanario.

Según el concejal de Seguridad Ciudadana, Carlos Onetti (PP), los pagos por las obras “se irán adelantando conforme se vayan aprobando certificaciones”. “No tenemos un presupuesto cerrado por el momento, hay que quitar partes de la torre y volverlas a reponer y el valor de todo eso no sabemos exactamente cuál es”, apunta el concejal popular.

Onetti señala que el equipo de gobierno está en conversaciones con la empresa aseguradora con la que el Ayuntamiento de Écija tiene contratado el seguro de responsabilidad patrimonial de su patrimonio, con la idea de que esta asuma todo o parte de los 100.000 euros en que inicialmente se ha presupuestado la reparación de la torre.

“Les estamos remitiendo todo lo que nos están solicitando, pero cifras exactas aún no tenemos”, añade el edil. “Tampoco de la obra, porque todavía está por delimitar hasta dónde hay que llegar” en la intervención de recuperación del campanario dañado por un rayo.

El concejal de Seguridad Ciudadana señala como ejemplo que algunos vecinos han preguntado si daños que han sufrido en sus azoteas por los cascotes desprendidos de la torre entran dentro del seguro. “Esas y otras cuestiones están todavía por delimitar”, apunta.

Los mismos motivos impiden fijar un plazo de ejecución de la obra. El arqueólogo municipal, Sergio García-Dils, explica que “no sabemos la situación interior hasta que empezamos a operar”. “A priori es difícil saber hasta qué profundidad y a qué escala está disgregado el material de la torre”, apunta.

“Ahora entramos en una fase en que trata de eliminar todo lo que está destrozado por el impacto del rayo e irlo reponiendo con materiales nuevos, inyectando resinas, haciendo apeos estructurales para, poco a poco, devolver a la torre a su situación inicial, aunque no se trata de una cuestión estética, sino de estabilidad”, relata el arqueólogo municipal.