enero 25, 2022
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Cultura

Écija abandona el proyecto de la candidatura común a la Unesco

Finalmente no ha cuajado la idea de que Carmona, Écija, Osuna y Marchena promuevan una candidatura unificada ante la Unesco para que los cuatro municipios en conjunto fueran declarados Patrimonio de la Humanidad. Carmona y Écija han decidido trabajar “en solitario” cada una por ese objetivo.

El pasado 25 de marzo, los alcaldes de Marchena, Juan Antonio Zambrano (PSOE); Osuna, Rosario Andújar (PSOE); Carmona, Juan Ávila (PP); y Écija, Ricardo Gil Toresano (PP), se reunieron en el primero de estos municipios para estudiar la posibilidad de que las cuatro localidades de la comarca de la Campiña sevillana promoviesen, de manera conjunta, una propuesta para obtener la preciada declaración de Patrimonio de la Humanidad.

Sin embargo, y como han informado los alcaldes de Marchena y Carmona, finalmente no habrá una propuesta conjunta con estos cuatro municipios. El Ayuntamiento de Carmona, gobernado por el popular Juan Ávila, ha decidido recuperar “en solitario el camino hecho” años atrás, cuando tomaba forma en el municipio la idea de aspirar a la declaración de Patrimonio de la Humanidad.

Écija, por su parte, ha seguido el consejo de los técnicos y no ha llegado a un acuerdo conjunto “porque ya tenemos nuestro expediente para la declaración de nuestro conjunto de torres y espadañas como Bien de Interés Cultural”, señala el concejal del Turismo, Rafael Benítez (PP).

“Ya llevamos varios meses dando pasos previos en ese sentido”, recuerda Benítez, “incluso hemos consultado a la Unesco y hemos recibido en Écija la visita de una embajadora de este organismo, que nos dijo que las torres y espadañas sí que son un elemento único y singular” que puede ser declarado Patrimonio de la Humanidad.

No obstante, los ayuntamientos de Marchena y Osuna han decidido seguir adelante y proponer una candidatura conjunta, en la que aceptarán a Carmona y Écija “si finalmente quieren sumarse”, ha dicho Juan Antonio Zambrano, alcalde de Marchena, para lo que Carmona y Écija tendrían que “desistir” de determinados matices de sus proyectos “iniciales”.