mayo 16, 2021
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Política

Fomento paga lo expropiado para el arreglo de la carretera a El Villar

La Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta ha pagado este jueves los más de 166.900 euros que debía a vecinos de Écija y de Fuente Palmera (Córdoba) por las expropiaciones para ejecutar las obras de acondicionamiento de la carretera A-8203, entre Écija y El Villar.

Con el pago de esas expropiaciones se cierran expedientes que se inició hace cinco años y que llevaban paralizados con el consiguiente perjuicio económico para las familias expropiadas, pequeños y medianos agricultores principalmente, propietarios de 16 fincas de Écija y de cinco de Fuente Palmera.

Los primeros han recibido cerca de 150.550 euros, mientras que los propietarios de Fuente Palmera se reparten más de 16.360. El de este jueves es el último pago que Fomento y Vivienda lleva a cabo este verano por las expropiaciones para arreglar la carretera entre Écija y El Villar. El pasado 19 de junio, la Junta pagó 60.835 euros por la expropiación de siete fincas; y otros 60.477 euros por diez expropiaciones el 29 de julio.

La delegada territorial de Fomento y Vivienda, Granada Santos, ha destacado que “para el nuevo equipo de la Consejería de Fomento y Vivienda el pago de expropiaciones ha sido un asunto prioritario al que se le ha tratado de dar toda la celeridad posible para cumplir con lo comprometido”. Asimismo, ha subrayado que “estos abonos representan una importante inyección económica para las familias propietarias de las fincas”.

Con los 166.916 euros ya abonados, Fomento paga 288.228 euros en tres meses por las expropiaciones para poder arreglar la carretera A-8203, que se abrió al tráfico en noviembre de 2009, tras un año de obras que tuvieron un presupuesto de más de 6 millones.

La carretera entre Écija y El Villar une la A-453 con la A-440, y constituye el principal acceso y salida del poblado y varias poblaciones del enclave cordobés de Fuente Palmera. Las obras consistieron en mejorar un firme que presentaba muchos baches y cambios de rasante y en ensanchar la carretera, que pasó de cuatro a diez metros de ancho, con dos arcenes de dos metros cada uno reservados para el tráfico agrícola.