mayo 18, 2021
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Cultura

Más de 300 alumnos de ocho aulas de la experiencia se citan en Écija

Más de 300 personas de ocho municipios distintos han participado en el IV Encuentro Provincial de Aulas de la Experiencia, celebrado en Écija y organizado por la Universidad de Sevilla y el Ayuntamiento de la ciudad con la colaboración de la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial de Sevilla.

Los alumnos y alumnas de las diferentes Aulas de la Experiencia, personas mayores de 55 años, han acudido a Écija desde Sevilla, Utrera, Estepa, Carmona, Mairena del Aljarafe, Morón de la Frontera y Los Palacios y Villafranca, además de los alumnos locales.

Los visitantes han participado en rutas y visitas guiadas por la ciudad, para conocer el patrimonio cultural ecijano. Cada grupo se ha organizado en una ruta, con comienzo en un determinado monumento, para que todos pudieran recorrer los diferentes puntos patrimoniales de Écija, desde la iglesia de Santiago, al museo histórico municipal, pasando por la parroquia de Santa María, el mercado de abastos, la iglesia conventual de Los Descalzos, el palacio de Los Palma y la iglesia de San Juan.

Previamente los alumnos han podido profundizar en cada uno de los monumentos visitados a través de una breve introducción explicativa del cronista oficial de Écija, José Enrique Caldero.
Por la tarde, los participantes en el encuentro han asistido a una conferencia del arqueólogo municipal, Sergio García-Dils, sobre ‘Tres mil años de historia de una ciudad andaluza”, y al espectáculo de baile ‘Olvidanzas’, de la compañía ecijana NRDanza.

Es la primera vez desde la creación del Aula de la Experiencia en Écija que se organiza un encuentro de estas características en la ciudad, con el fin de facilitar la integración e interacción entre las distintas sedes provinciales, en colaboración directa con la sede central de Sevilla, como marco de referencia.

Según los organizadores del encuentro, la idea es dar a conocer el patrimonio cultural e histórico de la ciudad, facilitar un espacio para el debate científico-cultural, ofrecer un marco para las relaciones intergeneracionales, y propiciar de forma activa el acceso de las personas mayores a los bienes culturales para mejorar la calidad de vida y fomentar el empleo creativo del ocio.