mayo 15, 2021
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Semana Santa

Jueves Santo pleno, ‘Madrugá’ a medias

Tras una tarde de Jueves Santo completa, con El Confalón y La Sangre en las calles, y una ‘Madrugá’ que hacía tres años que no se vivía en Écija, la lluvia tuvo que volver a aparecer y frustró la estación de penitencia de San Juan.

Tarde completa. El Confalón y La Sangre compartiendo hora de salida y devociones. Y gente. Mucha gente que no quiso faltar al Jueves Santo, que la lluvia aguó el año pasado y que este tenía el atractivo del estreno del manto nuevo de la Virgen de la Esperanza, el estreno de la Semana Santa de 2013 que debió serlo de la de 2012.

Sin lluvia ni amenaza de la misma – salvo un leve chubasco que pilló al Señor de la Victoria entrando en tribuna y a La Sangre subiendo por la calle Carrera – el Confalón y los Gitanos se lucieron por las calles de Écija; en su barrio de Cañato, el primero, y en Zamoranos y Caleros La Sangre, sobre todo.

También hubo un leve sobresalto en la salida de la Virgen de los Dolores de su parroquia de Santa Cruz, al chocar uno de los varales traseros con la puerta de la iglesia, lo que obligó a los costaleros a detener el paso en la rampa de la entrada.

“Señores, que es Jueves Santo y la Gitana ya está en la calle”, animó a sus costaleros Anselmo Cruz, capataz de ‘La Lola’. Como cada Jueves Santo, no faltaron las saetas al Cristo de los Gitanos en la calle Zamoranos y las estampas para el recuerdo que el Confalón dejó en Cañato y en su paso por la plaza de la Constitución, ante el palacio de Benamejí.

Solemnidad del Silencio. El colorido y emoción de la tarde de Jueves Santo se volvió recogimiento con la procesión del Nazareno Abrazado a la Cruz y la Virgen de la Amargura. El Silencio volvía a salir en procesión tres años después, e inauguraba la ‘Madrugá’.

El contraste entre la espera muda de la cruz de guía del Silencio, en el patio de Santa Cruz, escuchando los sones musicales que acompañaban a la Esperanza del Confalón, fuera, enfilando la calle Zayas, refleja la solemnidad de la hermandad y de la ‘Madrugá’ astigitana.

El Silencio salió porque no había amenaza de lluvia durante su estación de penitencia. Pero la amenaza se materializó con San Juan en la calle. La hermandad tuvo que regresar a su templo poco después de las 7.00 horas apenas una hora después de salir, ante un chaparrón que acabó desbaratando la ‘Madrugà’.