septiembre 19, 2020
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Cultura

Nuevos pasos para convertir El Picadero en un parque arqueológico

A finales de agosto está previsto que se empiecen a desenterrar los mosaicos descubiertos en la antigua Plaza de Armas, en la zona de El Picadero. La idea es dotar a la zona de las infraestructuras que hagan posible seguir las excavaciones en los Altos de San Gil, donde se han datado restos del siglo VII a.C., en la actualidad protegidos por una carpa de 450 metros cuadrados.

Como ya contó Écija Al Día, hace un mes quedaron colocadas las estructuras de sujeción de esa cubierta provisional sobre el punto donde se desenterraron restos arqueológicos de entre el siglo VII a.C. y el XV d.C., principalmente “espacios domésticos de los períodos orientalizante, turdetano y romano respectivamente, así como un cementerio andalusí y las estructuras defensivas propias de la Plaza de Armas, construidas entre las épocas almohade y bajomedieval cristiana”, explica el arqueólogo municipal, Sergio García Dils.

Esas estructuras se excavaron hace más de diez años, en la campaña arqueológica desarrollada en 2001-2002. Los importantes hallazgos arqueológicos llamaron la atención de las administraciones que planearon convertir El Picadero en un parque arqueológico.

“Es un proyecto en marcha por un gobierno local andalucista”, afirma el concejal de Cultura, Fernando Reina (PA), que defiende la necesidad de “retomar este proyecto, que ha estado los últimos ocho años de gobierno del PSOE durmiendo en un cajón, porque estamos convencidos de su importancia para relanzar el turismo local”.

La protección del yacimiento arqueológico de El Picadero se proyectó en 2010 y se ejecuta ahora, con lo que en los Altos de San Gil se cumplen ya quince años del proyecto, los once últimos de excavaciones arqueológicas.

En ese tiempo no han sido pocos los hallazgos, muchos desenterrados y otros muchos cubiertos en la misma zona, entre otros el celebrado mosaico romano doble, con dos caras, una de un joven y otra de un anciano, que se desenterró al comienzo de las excavaciones, en torno a 2001.

La idea es sacar “las estructuras excavadas en los 100 metros cuadrados descubiertos en los últimos diez años y seguir profundizando a otros niveles en otros 350 metros cuadrados más”, dice García-Dils.