septiembre 19, 2020
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Sociedad

Archivan la denuncia contra un galguero por presunto maltrato

Los juzgados han archivado la denuncia de la protectora de animales de Écija, Aprenda, contra el supuesto propietario de un galgo abandonado con evidentes señales de intento de ahorcamiento. Dicen en la protectora que la denuncia se archiva “por falta de autor”, según el jugado de primera instancia de Écija.

La decisión ha causado estupor a los voluntarios de Aprenda, que entienden que el perro, bautizado como ‘Rigel’, tiene chip, “que demuestra que este pobre perro tiene dueño”. La persona localizada a través del microchip habría alegado que el galgo era suyo pero se lo robaron hace un tiempo. Para los voluntarios de la protectora de animales ecijana los hechos son muy claros y merecen “al menos” una investigación.

‘Rigel’ se recupera en estos momentos de una operación para sanar las heridas que tiene en una pata provocadas por un atropello. El galgo fue recogido por Aprenda con graves lesiones en el cuello, donde aún tenía incrustada la cuerda con que intentaron ahorcarlo. Los servicios veterinarios de la protectora salvaron y recogieron al animal y ahora piden dinero para pagar la operación médica.

“El único consuelo que nos queda es que ‘Rígel’ no va a volver a pasar otra vez por esto”, señalan voluntarios de la protectora. Según los datos del microchip del galgo, ‘Rigel’ tiene cuatro años. Nació en 2008 y en 2009 cambió de dueño. Aprenda denunció a este último como presunto responsable de que el perro vagara por Écija y de su intento de ahorcamiento.

La ‘costumbre’ del ahorcamiento. Asociaciones animalistas denuncian desde hace años que al final de cada temporada de caza, son numerosos los galgos que son colgados o apaleados hasta la muerte, lo que está catalogado como delito de maltrato animal. La Federación Española de Galgos matiza que esos casos de maltrato “son una minoría”, aunque reconocen que es necesario “atajar esta desdeñable práctica del mundo galguero”.