julio 9, 2020
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Cultura

Una calzada romana para pasear por el yacimiento del Picadero

Las excavaciones arqueológicas en el Picadero han sacado a la luz restos de una calzada romana que van a permitir visitar, en un futuro, el yacimiento arqueológico de Plaza de Armas a cota romana, además de arrojar luz sobre el dibujo urbano de la antigua Colonia Augusta Firma Astigi.

En concreto, se ha podido documentar de manera intermitente en el yacimiento un total de 75 metros lineales de calzada romana que desde La Merced dibuja en dirección al norte, a San Gil, un cardo, una vía que, en la parte norte de la excavación, se encuentra con un decumano, que se cruza a noventa grados.

En ese cruce se han encontrado también los restos de una fuente pública de características monumentales. Para el arqueólogo municipal, Sergio García-Dils, la principal consecuencia de esos hallazgos es que permiten saber cómo se distribuía esta parte de la ciudad en cuanto al viario público en época romana.

“Es especialmente interesante por varias razones”, argumenta García-Dils. “En primer lugar, porque el nivel de conservación de la calzada es realmente bueno, es una calzada construida con grandes losas de piedra caliza, poligonales, perfectamente escuadradas”, explica. “También es especialmente interesante de cara a las visitas al yacimiento, que se va a poder hacer en un futuro cercano a cota romana”, añade.

El tercer motivo que añade importancia al hallazgo es que “las calzadas nos van a permitir vertebrar este barrio de la colonia romana”, señala el arqueólogo municipal, ya que haber descubierto las vías posibilita conocer los límites de las viviendas romanas descubiertas y excavadas en el Picadero.

Se trata de algo “fundamental de cara a la planificación futura de la excavación y puesta en valor del recinto de Plaza de Armas, porque nos va a permitir poder programar la excavación de los distintos espacios domésticos y la apertura de estos viarios romanos para cuestiones tan elementales como la visita al yacimiento o la evacuación de aguas pluviales”, concluye García-Dils.