agosto 19, 2019
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Sociedad

Un ecijano entre los 4.427 españoles fallecidos en campos de concentración nazis

El Registro Civil Central ha publicado este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) los nombres de 4.427 españoles que murieron en los campos de concentración nazis con la complicidad del régimen de Franco. Entre ellos está el del ecijano Antonio Guerra González.

Guerra González nació en febrero de 1914 en Écija y falleció con 27 años en el campo de exterminio de Gusen, en noviembre de 1941. Vivió en el cortijo El Alamillo, en el término municipal ecijano, y estaba empadronado en el número 18 de la calle Navajas.

Tras el golpe de estado franquista de 1936 huyó de Écija y está documentada su estancia en Barcelona en los últimos meses de la guerra civil.

Terminada la contienda, pasó a Francia, donde fue detenido y enviado al stalag XI-B de Fallingbostel, en Alemania, el campo de trabajo al que la Gestapo trasladaba a los españoles deportados, considerados apátridas por el régimen de Franco. Posteriormente fue enviado al tristemente célebre campo de concentración de Mauthausen y de allí a su filial, el campo de Gusen (Austria), donde llegó el 17 de febrero de 1941 y en el que falleció menos de nueve meses más tarde, el 8 de noviembre de ese año, tal y como recoge la nota que envió a su familia el Ministerio de Combatientes y Víctimas de la Guerra del Gobierno de Francia, en la foto.

Antonio Guerra González, que tiene una calle rotulada en su honor en Écija, no fue la única víctima del exterminio nazi natural de la comarca ecijana. En Gusen también murió en diciembre de 1941, Antonio Hidalgo Moreno, un vecino de Fuentes de Andalucía de 29 años; y en Mauthausen falleció Antonio Caro Jiménez, natural de La Campana y de apenas 24 años.

La lista publicada en el BOE permitirá a los familiares de las víctimas registrarlos como fallecidos. Cientos de personas no conocían el paradero de sus familiares y las gestiones para saber qué había sucedido con ellos eran muy complicadas sin la existencia de un registro oficial. Muchos no estaban registrados como fallecidos 50 años después de su muerte.