octubre 27, 2020
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Sociedad

Un simulacro de accidente para enseñar los riesgos del tráfico

A modo de clausura del programa de educación vial, el Ayuntamiento de Écija ha llevado a cabo un simulacro de accidente de circulación en el que han participado alumnos de quinto de Educación Primaria de varios colegios de la ciudad y que ha implicado a prácticamente todos los cuerpos de seguridad de Écija.

Los escolares han podido asistir a la representación de un accidente de circulación en una rotonda el que se verían implicados dos turismo y una motocicleta, con tres heridos, uno de ellos atrapado en uno de los coches. Miembros de una asociación juvenil de Écija han interpretado el papel de los heridos.

En la representación han intervenido la Policía Local, la Policía Nacional, motoristas de la Guardia Civil, voluntarios de Protección Civil, bomberos y personal sanitario. Incluso se ha montado un hospital de campaña “para hacerlo lo más real posible”, en palabras de Rosa Pardal, concejala de Seguridad Ciudadana y Movilidad.

“Pretendemos acercar la realidad a los alumnos que han participado en el programa de educación vial”, resume Pardal. Los pequeños han podido comprobar de forma práctica cómo sacan los bomberos a una víctima que ha quedado atrapada en un coche, “viendo cómo se produce una excarcelación y cómo se traslada a la víctima en camilla, asistiendo a la intervención de los servicios sanitarios, porque se supone que los accidentados están graves”.

Según la concejala de Seguridad Ciudadana, “se trata de que los escolares vean lo que han ido aprendiendo” en las clases teóricas de educación vial, algo que es “fundamental”, para Pardal, “por la cantidad de vehículos que transitan por nuestras calles, que es cada día mayor y, evidentemente, mayor es el riesgo”.

Las clases de educación vial impartidas desde el Gabinete de Educación Vial del Ayuntamiento de Écija empezaron en octubre. “Aún quedan un par de colegios para terminar”, matiza Rosa Pardal, que añade que “hay una parte teórica que tiene también un componente práctico, que es cuando los alumnos van a la pista de educación vial, salen a la calle y regulan el tráfico, con lo que comprueban la dificultad que eso conlleva”.

Con esta actividad, “se enfrenta a los alumnos a la experiencia real”. “Este simulacro es un teatro, pero tenemos que hacerles entender que podría ser real”, expone el jefe de la Policía Local, Miguel Grao.