mayo 22, 2019
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Sociedad

La Raíz: 25 años por la integración de personas con discapacidad

La Asociación de Padres y Madres de Personas con Discapacidad Intelectual y Sensorial de Écija, ‘La Raíz’, celebra en 2016 sus bodas de plata. El colectivo nació hace veinticinco años del a unión de unos padres con hijos con discapacidad y se ha convertido, un cuarto de siglo después, en una enorme familia de cuidadores, profesionales, voluntarios y, por supuesto, usuarios.

‘La Raíz’ se constituye en 1991 como una entidad sin ánimo de lucro. Surge de la necesidad de cinco parejas, padres y madres de personas con alguna discapacidad, de intercambiar experiencias cotidianas sobre sus hijos, de “reivindicar los derechos básicos de nuestros hijos, principalmente a la educación”, recuerda Francisco Blázquez, miembro fundador y presidente de la asociación.

Ese primer impulso empezó a implicar a voluntarios, gracias a los cuales “sacamos adelante varias actividades”. La constancia e insistencia de las familias de ‘La Raíz’ salvó muchas trabas en los primeros años de vida de la asociación. Para Blázquez, “la clave es normalizar todas las actividades”. “Partimos de que todos tenemos distintas capacidades y todos debemos tener las mismas oportunidades”, dice el presidente de la asociación de familiares de personas con discapacidad.

Hoy ‘La Raíz’ suma más de 300 familias que trabajan  por la integración y la inclusión de las personas “con capacidades distintas”, guiadas por facilitar el acceso de sus hijos a una vida normalizada y plena. En sus actividades, la asociación busca tocar todos los ámbitos, desde el laboral al educativo y también el familiar y el ocio inclusivo. “No podemos poner a nuestros hijos a la cola porque tengan una discapacidad, hay que apoyarlos para que esta no suponga un problema”, apunta Blázquez.

En ‘La Raíz’ se trabajan aspectos básicos de la autonomía para el desarrollo en el ámbito social, en el familiar, en el laboral y también para el disfrute del ocio. La asociación pretende que sus usuarios no sólo se sientan útiles y estén ocupados, sino que tengan la oportunidad de integrarse laboral y socialmente, de una forma totalmente normalizada. “Pero evitamos la sobreprotección”, matiza Carmen López, gerente de ‘La Raíz’, “las cosas tienen que lograrlas por sí mismos; les ayudamos en los que hace falta. No más”.

Los veinticinco años que va a cumplir la asociación dan para muchas historias sobre cómo ‘La Raíz’ se ha fortalecido y ahondado en Écija. Testimonios como el de Francisco Camuñez, psicólogo voluntario, que se considera pagado con el día a día con los usuarios de la asociación, “porque yo gano más que ellos, ellos me enseñan profesionalmente”. O como el caso de César Atienza, padre adoptivo de Meirán, una usuaria de 11 años, que tiene claro “el altísimo nivel, el altruismo y el trabajo vocacional” de los profesionales y voluntarios del colectivo, y para quien los usuarios de ‘La Raíz’ “dan mucho, y es necesario transmitirlo”.