mayo 11, 2021
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Cultura

José Diego Ramírez: “Aún no ha dimitido quien tiene que dimitir”

El que ha sido hasta la pasada semana director de programación del teatro municipal de Écija, José Diego Ramírez, la única persona que ha dimitido por la censura a ‘Estrella Sublime’, asegura que “aún no ha dimitido quien tiene que dimitir” por el polémico veto a la obra de teatro de Bastarda Española.

En una entrevista a elclubexpress.com, José Diego Ramírez afirma que conocía las supuestas presiones cofrades para vetar la obra de teatro – programada dentro de un circuito de la Junta de Andalucía, que aún no se ha pronunciado sobre lo ocurrido – pero que nunca le comunicaron nada personalmente.

Finalmente, el concejal de Cultura suspendió la obra de teatro “ante unas supuestas presiones que había recibido, asegurando que si no se cancelaba la obra peligraría el pacto de gobierno entre el PP y el PA”. Esa prohibición le lleva a dimitir “pues este hecho es intolerable como profesional y limita mi futuro”. Para Ramírez, el concejal debería haber denunciado esas presiones.

También opina José Diego Ramírez acerca de la reprogramación de ‘Estrella Sublime’, anunciada “sin ninguna cabeza” para dos días antes de la representación de la ópera ‘Carmen’ en el mismo escenario. “Es una decisión a la desesperada, programándose en un hueco que estaba vacío expresamente, ya que era el día previo a una gran ópera. El público de un pueblo es muy diferente y hay que tenerlo en cuenta, las posibilidades económicas y el tipo de público no es el mismo”, explica.

José Diego Ramírez aclara que se alegra mucho de que la obra se retome, pero “que sigue siendo injustificable la decisión que tomaron, y también es lamentable que hayan tenido que recuperar la función por presiones”. “El teatro es teatro, no política ni presiones”, enfatiza y afirma que “aún no ha dimitido quien tiene que dimitir”.

Ramírez llama a llenar el teatro “de toda esa gente que se ha indignado con este asunto, este tipo de decisiones no pueden tomarse a capricho”. La única persona que ha dimitido tras el escándalo considera “lo más gravoso del asunto que ahora a Bastarda habrá que pagarle una indemnización y un nuevo caché, dinero que nadie pondrá y saldrá del estipulado para programar el teatro, perjudicando así a otras compañías que ya no podrán venir”.

“Cancelar una obra no debe tratarse de un capricho político, es una decisión que afecta a muchísima gente”, critica Ramírez. “Es lícito que la gente pueda decidir lo que ver y lo que no; y si no le gusta, que proteste, pero que tengan la opción a elegir. Y por supuesto, no ceder a unas presiones o críticas que parten del absoluto desconocimiento de la obra”, concluye.