mayo 11, 2021
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Semana Santa

Sólo se atrevió La Merced

Otro Viernes Santo a medias. O a su mínima expresión, porque solamente salió en procesión la hermandad de La Piedad y el Cristo de la Exaltación en la Cruz y lo hizo con un recorrido mínimo: del convento de La Merced a la plaza del Salón y vuelta a casa. Sin Soga y La Mortaja no salieron.

No pintaba bien la tarde del Viernes Santo, sentenciada desde bien pronto por avisos de lluvia. Desde horas antes de la salida de cada una de las tres hermandades del Viernes Santo, responsables de La Piedad, Jesús Sin Soga y La Mortaja estaban reunidos con la junta de gobierno del Consejo de Hermandades para saber las noticias que da la Agencia Estatal de Meteorología y decidir en consecuencia sobre sus respectivas estaciones de penitencia.

A las 18.00 horas llegó el último parte: un 70% de probabilidades de chubascos débiles hasta las 4.00 horas. Las tres cofradías consultaron. La Merced, la primera en salir, decidió arriesgarse para llegar al menos al palco del Consejo y, de ahí, vuelta para atrás. Las otras dos hermandades optaron por quedarse a resguardo.

La Exaltación estrena mesa. La Merced no podía quedarse sin estrenar el nuevo paso de su Cristo de la Exaltación en la Cruz. La mesa, más amplia y para llevar el misterio a costal en lugar de a hombros, tiene su dificultad para salir del convento. Los costaleros tuvieron que ponerse de rodillas para que el paso pudiera salir a la calle. El autor de la mesa, Francis Rosado, en la puerta del convento de La Merced, casi se queda sin uñas.

También la salida de La Piedad tuvo su dificultad. Los varales del palio de la Virgen se movieron con estrépito en la definitiva ‘levantá’ de sus costaleros en la misma rampa de la puerta del convento, entre el “¡uy!” del público siempre numeroso que se agolpa en La Merced para ver abrirse la tarde del Viernes Santo.

Tres años sin La Mortaja. Las otras dos hermandades rezaron sus respectivos Viacrucis y luego abrieron sus templos a los vecinos, para que pudieran contemplar a sus titulares. Jesús Sin Soga no quiso que se repitiera el episodio del año pasado, cuando su Nazareno y la Virgen de la Fe tuvieron que refugiarse a toda prisa en la parroquia de Santa Cruz, sorprendidos por un chaparrón.
La Mortaja, por su parte, vuelve a quedarse un año más – y ya son tres seguidos – sin hacer estación de penitencia por culpa del mal tiempo.