julio 28, 2021
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Levantan en una finca ecijana una torre para ayudar a anidar al cernícalo primilla

En la finca La Tejadilla, en el término municipal de Écija, se ha construido un primillar, una construcción pensada para albergar hasta 60 nidos de cernícalo primilla, hecha para la reproducción de esta especie y con el objetivo de proteger a esta ave, amenazada por los cultivos intensivos.

Ya se han introducido en el primillar los treinta primeros pollos de cernícalo primilla criados en cautividad por el Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (Grefa), del que es socio el propietario de La Tejadilla, Miguel Ángel Gómez, y que forma parte de un proyecto de recuperación de esta especie.

El primillar es una torre diseñada para albergar una colonia de cría y en la que pueden anidar un total de 60 parejas de cernícalo primilla. Los primeros pollos introducidos van a terminar su desarrollo en la torre para luego ser liberados en la finca de Miguel Ángel Gómez, dedicada al olivar, a cultivos de alfalfa y trigal ecológico, y en la que se quiere compatibilizar la agricultura con la conservación del medio ambiente y, en concreto, con el cernícalo primilla, una especie amenazada por la agricultura intensiva.

La población de este ave ha caído a la mitad en Andalucía y en Extremadura, según el presidente del Grefa, Ernesto Álvarez Xusto. “Es una especie que lleva años en declive y con esta acción estamos mejorando un poco el hábitat del primilla, que cada vez tiene menos espacios donde criar y ha ido reduciendo sus poblaciones a causa del uso de insecticidas agrícolas y de la agricultura intensiva”, explica a su vez Miguel Ángel Gómez.

Los cultivos intensivos “van en contra del desarrollo de especies que están siendo perjudicadas por la agricultura intensiva y aquí estamos en un cambio, en ser un poco pioneros en compatibilizar la agricultura con la mejora de la biodiversidad”, resume el propietario de La Tejadilla.

Con el primillar de la finca ecijana “garantizamos que los pollos que se crían aquí y se liberan aquí cuando vuelven de la emigración a África retornan al sitio donde han crecido y establecen sus parejas de cría y su colonia de cría aquí”, señala Gómez. En el mismo sentido, Álvarez Xusto apunta que “intentamos recuperar la especie a partir de la seguridad del medio físico, donde se suelta el ave”.

“La brutal intensificación de cultivos crean hábitat desérticos para la fauna y para la flora”, señala el presidente del Grefa, que vaticina que, con ese modelo agrícola, “la biodiversidad desaparece, muchas especies desaparecen y lo que se genera es una disfunción del propio medio con lo cual vamos a encontrarnos con muy poquita variabilidad, con muy poquita biodiversidad”.