julio 16, 2019
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Sociedad

La investigación por la muerte de un niño en una cacería podría durar año y medio

El juez del Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla ha declarado como causa compleja la investigación del fallecimiento de un menor de edad, vecino de Écija, por un disparo en una montería de caza celebrada el pasado mes de enero en la finca ‘La Lapa’, en el municipio de Guillena.

Según han informado fuentes del caso, el juez ha tomado esa decisión a petición del fiscal por lo que la investigación se amplía hasta un plazo que puede durar hasta 18 meses.

El informe de inspección que realizó la Guardia Civil en el paraje de la finca en la que tuvo lugar la montería, señala que la zona desde donde se produjo el disparo mortal, cuyo autor fue L.A.G., se encuentra a 25 metros de distancia respecto a la localización del puesto número uno en el que se encontraba el acusado.

Además, indica que la distancia entre la zona desde donde se registró el disparo mortal y el puesto número dos, en el que se encontraba el menor fallecido junto a su padre y otros familiares, era de 124 metros. En este punto, hay que resaltar que la defensa del acusado afirma que el arma usada por su representado no supera los 30-35 metros de distancia, cuestión que tendrán que analizar los agentes actuantes, pues se está a la espera del informe sobre las armas utilizadas y la balística, que será quien confirme el alcance de la de la escopeta del presunto autor.

El Instituto Armado, en sus conclusiones, apunta que el 19 de enero se llevó a cabo una montería en la finca La Lapa de Guillena, donde se establecieron, según testimonios, cuatro armadas, reseñadas con el nombre de ‘Poste’, ‘La Linde’, ‘El Carril’ y ‘La Gergal’, cada una de ellas compuesta en un principio por cinco puestos de caza o tiro.

En la armada denominada ‘Poste’, que estaba compuesta en un principio por cinco puestos de caza, en el número uno estaría, “al menos”, el acusado que, en un momento dado, según la Guardia Civil, “se salió del puesto de caza”, subió hasta la zona más alta – a unos 25 metros de distancia de su puesto -, en la zona del cruce del camino.

“En un momento dado disparó en dirección contraria a la que tenía indicado disparar si hubiera estado en su puesto, realizando el disparo hacia el lugar donde se encontraban los puestos número dos y tres”, explica el equipo de Policía Judicial de La Rinconada.

“Disparó en dirección al puesto de caza número dos, lo que directamente ocasionó que uno de los integrantes del mismo – el menor, que “estaría colocado de forma correcta” en su puesto – resultara fallecido por el impacto de la munición utilizada”. El niño acompañaba a su padre y demás familiares como observador en dicho puesto, en el que el tirador era su abuelo.