agosto 21, 2019
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Sociedad

Este miércoles se retoma el proceso por el niño fallecido en una montería

El Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla retoma este miércoles 13, y el próximo viernes, 15 de marzo, la toma de declaración de los testigos de la montería celebrada en una finca de Guillena, en la que el pasado mes de enero falleció de forma accidental un niño de cuatro años, natural de Écija.

El titular de ese juzgado ya tomó declaración el pasado día 8 de febrero al padre y familiares del pequeño y suspendió otras testificales para que se celebrasen en esta semana. Ahora declararán como testigos el organizador de la montería, los postores que llevan a los participantes a sus puestos y los rehaleros.

El instructor trata de aclarar las circunstancias en que falleció el menor, al recibir un disparo mientras asistía a una cacería de jabalíes en la finca ‘La Lapa’. Por este suceso hay una persona acusada, L.A.G., argentino, de 60 años de edad, que se encuentra en libertad provisional y al que se imputa un presunto delito de homicidio imprudente – con penas entre uno y cuatro años de prisión – por ser el autor del disparo que acabó de manera fortuita con la vida del niño.

Para la acusación, “hay más que indicios razonables de que nos encontramos en un delito de homicidio imprudente”, ha afirmado la abogada de la familia, que apunta que el cazador autor del disparo se salió del puesto donde se encontraba y disparó “sin identificar a donde tiraba”; también que se girase 90 grados antes de tirar.

“Una serie de imprudencias con el desgraciado resultado de muerte”, ha añadido la letrada que no descarta “si encontramos alguna irregularidad, ampliar la acusación a posibles agentes que participaron en la organización” de la montería, si bien, ha indicado que “en principio todo apunta a que estaba bien organizada”.

Por su parte, el abogado del acusado ha explicado que las declaraciones como testigos previstas para este miércoles y el próximo viernes “ilustrarían al magistrado y a las partes”.

El letrado ha señalado que su cliente se va a hacia atrás “unos metros, dos o tres, no 25”, donde se entiende que “es prácticamente su puesto”, cuyo plástico que lo identifica se encontraba en un camino de cortafuegos, donde comenzaba la ladera hacia abajo, ladera que la acusación señala que hacía imposible que el disparo impactase en el niño si no fuera porque el acusado se salió del puesto.

De otro lado, con respecto a la munición utilizada, la Guardia Civil, de forma “preliminar”, indica que la usada en el disparo mortal “pudiera estar compuesto por ‘postas’, munición “prohibida” en cualquier actividad cinegética. Si bien sobre este hecho se llevará a cabo estudio e informe de armas y balístico por parte de los Servicios de Criminalística de la Dirección General de la Guardia Civil.