abril 16, 2021
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Cultura

Casi 25.000 euros para apuntalar el Mirador de Peñaflor

La corporación municipal ha aprobado destinar un total de 24.937 euros (20.609 excluyendo impuestos) a la consolidación y apeo del Mirador de Peñaflor, un edificio del siglo XVII en plena Plaza de España, de titularidad municipal desde 2006 y que se encuentra en estado ruinoso.

 

El objetivo de esta inversión es apuntalar el edificio, “en un calamitoso estado de conservación”, apuntan fuentes municipales, para su posterior restauración, para la que aún no se cuentan con proyecto ni presupuesto estimado, pero que el Gobierno local (PSOE) opina que podría ser objeto de planes de diferentes administraciones.

Las obras para apuntalar el Mirador de Peñaflor se llevarán a cabo después de las Navidades, “para no interferir con las actividades de estos días en la Plaza de España”, señala el concejal de Gestión del Espacio Urbano, Sergio Gómez, que explica que se trata de “dejar el edifico en condiciones de seguridad para que el inmueble pueda ser recuperado para la ciudad”.

La restauración del mirador llevaría aparejada su afectación a algún servicio público, según Gómez, que apunta que en las obras de consolidación se incluye el cegado de huecos en la fachada del edificio que da a la calle Mas y Prat, además de eliminar elementos que desequilibran el inmueble, como los balcones que amenazan con desprenderse y el “cosido” del edificio al inmueble posterior.

Para iniciar la rehabilitación del mirador, el Ayuntamiento de Écija ha necesitado constatar con informes técnicos el estado de ruina del edificio – un proceso iniciado hace tres años, en noviembre de 2014 – y negociar con las personas que vivían en él para que lo abandonaran.

El Mirador de Peñaflor es uno de los dos que perviven en la plaza de España, el Salón, tan deteriorado que las cinco estatuas del siglo XVIII que lo coronaban fueran retiradas por motivos de seguridad y para su restauración en marzo de 2012. El edificio cuenta con un nivel de protección C en el Plan Especial del Centro Histórico (Pepriccha).

Es una construcción de poco fondo pero de gran desarrollo en la fachada, como correspondía a su finalidad, ya que los miradores eran posesiones de las familias nobles ecijanas para contemplar los festejos se celebraban en la plaza mayor.