El ecijano José Prieto une imaginería y moda en la 080 Barcelona Fashion
El imaginero ecijano José Prieto Pradas ha participado en la prestigiosa plataforma 080 Barcelona Fashion a través de una innovadora colaboración con la firma zaragozana L’AMAR. La alianza entre ambas disciplinas, iniciada unos seis meses antes a propuesta de la marca textil, supuso el reto de concebir una pieza escultórica destinada a fundirse de manera orgánica en una prenda de pasarela.
La obra del creador ecijano se integró en una chaqueta escultórica perteneciente a ‘Desertores’, la décima colección masculina del diseñador Nacho Lamar, presentada el pasado mes de octubre en la capital catalana. Esta propuesta de moda se inspiró en los periodos de guerra y entreguerras de la España de los años treinta y cuarenta, abordando conceptos como la memoria histórica, la vulnerabilidad y la resistencia humana. En ese marco de artesanía y memoria, la talla de Prieto trasladó los códigos tradicionales del oficio a un lenguaje estético vanguardista.
El imaginero asegura estar “muy contento” con esta incursión en la moda, “una experiencia muy bonita y un reto importante para mí. Siempre he desarrollado mi trabajo muy vinculado a la escultura sacra y esta colaboración me ha permitido descubrir otras posibilidades artísticas y llevar mi trabajo a un escenario diferente”, afirma, al tiempo que deja abiertas las puertas a nuevos trabajos compartidos.
Nacido en Écija en febrero de 1993, la vocación de José Prieto se manifestó desde temprana edad a través del dibujo. Con apenas doce años, el regalo casual de una pequeña pella de barro en un bazar marcó su futuro al modelar de forma autodidacta una primera cabeza. Sus aptitudes fueron detectadas en las aulas de las escuelas de la SAFA de Écija, donde el equipo docente y la orientadora recomendaron a su familia encaminar sus estudios hacia el ámbito artístico.
Posteriormente, completó los ciclos de Talla Artística en Madera y el superior de Talla en Piedra y Vaciado en la Escuela de Arte Mateo Inurria de Córdoba, perfeccionando luego su técnica durante dos años y medio en el taller del reputado escultor Francisco Romero Zafra en la capital cordobesa.
Tras esa etapa formativa, Prieto regresa a Écija para consolidar su trayectoria profesional centrada en la escultura sacra. En su catálogo destacan obras como el San Pedro para Osuna, las imágenes de El Despojado para Alcalá de Guadaíra y para la capilla de San Ignacio de Loyola de Écija, o la Virgen de la Paz en la ciudad de las torres, además de diversos crucificados para colecciones particulares, ángeles y un pequeño Jesús Caído. Esta participación en la 080 Barcelona Fashion consolida su versatilidad creadora, demostrando que la imaginería local es capaz de dialogar con las corrientes más exigentes del arte y la moda nacional.






