octubre 22, 2019
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La Junta de Andalucía deja bajo mínimos el colegio de Cerro Perea

El colegio público de Cerro Perea pierde una de sus dos unidades educativas. El CEIP La Milagrosa, el único que hay en la pedanía ecijana, se queda este curso sin alumnos de infantil. La comunidad escolar y el Ayuntamiento de Écija temen que eso supondrá la desaparición del colegio.

El pasado mes de agosto, la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía publicaba en el Boletín Oficial de la Junta (BOJA) número 162, la modificación de las escuelas infantiles de segundo ciclo. En el colegio público La Milagrosa suprimía una y dejaba únicamente la unidad educativa de primaria.

Eso ha causado preocupación entre las madres y padres de alumnas y en la dirección del centro escolar, que entienden que el colegio dejará de existir.

Cerro Perea es una pedanía ecijana a 7,5 kilómetros de Écija, a medio camino entre ésta y La Carlota, ya en Córdoba. Es la primera población de la provincia de Sevilla que aparece al entrar desde la de Córdoba por la N-IV. La población censada en Cerro Perea y sus diseminados era de 866 habitantes en el 2016. Sin embargo, si se excluyen las urbanizaciones cercanas a Écija y las casas diseminadas, la población real censada en el núcleo poblacional según el Instituto Nacional de Estadística (INE) es de 155 habitantes, 61 menos que hace 19 años.​

Para la comunidad escolar ha sido un jarro de agua fría. La directora del colegio de Cerro Perea, Concepción Toscano, lleva seis años en el CEIP La Milagrosa y este curso va a ser la única docente en el claustro. “Cada vez hay menos alumnos, es verdad, pero se va manteniendo”, afirma, y pide una solución “para que el colegio pueda seguir funcionando”.

“Sabemos que para mantener una unidad tiene que haber 13 alumnos”, reconoce, y afirma que hay poquísimas matriculaciones nuevas, menos de la mitad de las que hacen falta, pero propone que “si nos corresponde por ley una unidad, que sea mixta y que haya tanto de infantil como niños de primaria”.

Toscano hace sus cálculos. “Si el colegio no deja matricular a niños, si el año que viene de momento hay matrículas de infantil, el curso que viene me quedaría con cuatro o cinco niños y al siguiente el colegio desaparecería”, pronostica.

Todo eso “suponiendo que me mantuvieran a mí en el colegio con cuatro o cinco niños”. Si cierra La Milagrosa, los niños de Cerro Perea tendrían que desplazarse a Écija, a estudiar en el colegio al que están adscritos, el del Valle.

Los padres y madres de alumnos del CEIP La Milagrosa sostienen que la vida del pueblo depende del colegio. “¿Cómo vamos a ‘bajar’ todos los días a Écija?”, pregunta de forma retórica Araceli Rodríguez, presidenta de la asociación de madres y padres (AMPA). “Tiene que haber un colegio, es la vida de un pueblo, si quitas eso le estás cortando el futuro a las familias jóvenes que vivan allí”.

A la presidenta de la AMPA le resulta más increíble la supresión de una unidad de infantil al recordar que “están las instalaciones nuevas” y que hace dos años se invirtió alrededor de 135.000 euros en solucionar las grietas que aparecieron en el edifico escolar.

La comunidad escolar de La Milagrosa adelanta que no va a permanecer de brazos cruzados. Han solicitado reunirse con responsables provinciales de Educación y van a reclamar una unidad mixta, que se permita matricular en infantil y que haya un mínimo de dos profesores en el colegio. “Una cosa muy lógica, tampoco pedimos tanto”, afirman.

En su reclamación tienen el respaldo del Ayuntamiento de Écija. La concejala de Ciudadanía y Cultura, Verónica Alhama, quiere que la Junta “nos escuche y reconsidere la medida. Nuestra intención es sentarnos con el delegado provincial de Educación, manifestar nuestro malestar y poner sobre la mesa que el colegio de Cerro Perea se mantenga vivo. Y si no nos atienden, tomaremos medidas más drásticas”, avisa.