mayo 15, 2021
El tiempo
Cultura

Destruido un trampantojo en una fachada palaciega protegida

Una pintura mural que simulaba una ventana en la fachada lateral del palacio de Valdehermoso ya no existe. Se trataba de un trampantojo, un recurso escenográfico muy usado en el barroco, que estaba bastante deteriorado y que ha sido cubierto.

Según diversas fuentes, lo que se ha hecho ha sido picar el muro y enlucirlo posteriormente, con lo que se ha perdido lo poco que quedaba de este adorno del palacio de Valdehermoso, en el número 39 de la calle Emilio Castelar.

Este elemento era uno de los ejemplos de la arquitectura fingida muy utilizado durante el barroco, del cual quedan escasos pero importantes ejemplos en el callejero ecijano, según los expertos. En concreto, este que simulaba una ventana en la fachada del palacio de Valdehermoso – un edificio fechado en 1530 – había sufrido varios desprendimientos y apenas quedaba una quinta parte del total.

En el Plan Especial de Conservación del Casco Histórico (el Pepriccha), este palacio aparece en la ficha A-17, calificado con el mayor nivel de protección patrimonial, por lo que una obra de determinada envergadura precisa la autorización de la comisión de patrimonio. Y además, al encontrarse en el entorno monumental del palacio de Peñaflor goza de los más altos niveles de protección.

El de Valdehermoso es el único de los tres grandes edificios civiles de Écija – tras el citado de Peñaflor y el palacio de Benamejí – que no está reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC), aunque fue propuesto por el Plan Especial, que recomendaba “su apertura al público y la prohibición de estacionamiento en la plazuela” ante la portada, de estilo plateresco.

Se trata de un edificio de titularidad privada, del que el Pepriccha destaca como elementos de interés “todo en general, especialmente fachadas”. En una de esas fachadas, desde este fin de semana, ya no existe una de sus trampantojos.