Nueve años de cárcel por el asesinato de su compañero de habitación en Vitalia Écija
Sentencia definitiva sobre el asesinato de un residente del centro de mayores de Vitalia Écija a manos de su compañero de habitación. Juan C.M. ha aceptado una condena de nueve años de prisión por el asesinato de su compañero de habitación en la residencia en septiembre de hace dos años.
La pena, significativamente inferior a los 25 años que puede alcanzar este delito, se debe a la aplicación de una eximente incompleta por anomalía psíquica, ya que el agresor padece severos problemas mentales agravados por un historial de alcoholismo y consumo de benzodiacepinas.
Un acuerdo con tensión en la Audiencia
El fallo se ha declarado firme tras un acuerdo de conformidad alcanzado el pasado martes en la Audiencia de Sevilla entre la Fiscalía, la acusación particular y la defensa. No obstante, el acto estuvo marcado por la incertidumbre cuando el acusado, en un primer momento, negó los hechos ante el magistrado alegando que “no llegó a matarlo”.
Tras un receso de diez minutos y la mediación de su abogado y su hermano, Juan C.M. ratificó finalmente el acuerdo que le llevará a cumplir la pena, previsiblemente, en un centro psiquiátrico penitenciario.
Los hechos se remontan a la madrugada del 3 de septiembre de 2024. Según el relato definitivo de la Fiscalía, el agresor aprovechó que la víctima, J.M.C.S., de 70 años, se encontraba durmiendo boca abajo para asfixiarlo con una almohada mediante el método de sofocación.
Aunque las primeras investigaciones policiales apuntaron a una posible discusión previa y forcejeo debido a las heridas encontradas en las manos de ambos residentes, la instrucción judicial terminó descartando la pelea de “tú a tú”. El informe forense determinó que el fallecido no pudo defenderse en ningún momento, falleciendo por una insuficiencia cardiorrespiratoria aguda.
Antecedentes en el centro Vitalia
Este trágico episodio se suma a otros hechos de gravedad ocurridos en el centro astigitano en años anteriores, como el incendio provocado por un cigarrillo en 2012 que se cobró la vida de un anciano, o el duro brote de coronavirus en el verano de 2021 que dejó doce usuarios fallecidos. En esta ocasión, ha sido la generosidad de la familia de la víctima, que inicialmente pedía 20 años de cárcel, la que ha permitido zanjar el proceso judicial con la aceptación de la pena mínima solicitada por la Fiscalía.






