septiembre 20, 2019
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Écija suma casi diez años en saldo migratorio negativo

Un total de 660 personas se marcharon de Écija en el año 2017 y otras 483 llegaron a instalarse en la ciudad en el mismo año. Eso supone que la ciudad astigitana ha perdido 177 residentes en el padrón municipal, según las cifras que ofrece el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA).

Es el principal titular que deja el balance migratorio anual recogido en la Estadística de Variaciones Residenciales del IECA, publicado la pasada semana. El saldo entre las personas que se marcharon y las que eligieron Écija como lugar de residencia el año pasado es una constante negativa desde hace casi diez años.

El del año pasado es el cuarto peor saldo migratorio desde 2009, solamente superado por las cifras de 2013 (196 residentes menos), 2016 (-207) y, sobre todo, por 2015, el año en que fue más negativo el resultado, con 217 personas menos y un total de 746 personas que hicieron las maletas y se marcharon de Écija.

Hay que remontarse a 2008 para encontrar el último año en el que la ciudad registró más inmigrantes que emigrantes (con un saldo favorable de 96 personas), mientras que en el ejercicios de 2007 el saldo migratorio positivo alcanzó las 354 personas: Écija acogió a 972 inmigrantes y emigraron 618 vecinos y vecinas.

En su comarca, Écija es junto a La Campana (con un saldo migratorio de -27) la única con más personas emigrantes que inmigrantes. Fuentes de Andalucía tiene un saldo positivo de 15 personas; La Luisiana gana 4 y Cañada Rosal gana once.

Entre los cinco municipios de mayor envergadura de la provincia, solamente Alcalá de Guadaíra presenta saldo migratorio negativo, como Écija, con 46 personas residentes menos. Mairena del Aljarafe tiene un saldo migratorio positivo de 214 personas; Dos Hermanas de 189 y Utrera de 57 personas.