abril 20, 2021
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Sociedad

Gran invalidez para un vendedor de la ONCE ciego, sordo y mudo

Un vecino de Écija, que responde a las iniciales Antonio A.G., ha conseguido que la Seguridad Social le reconozca una gran invalidez y una pensión mensual de 2.400 euros. Antonio, vendedor del cupón de la ONCE en Écija, es ciego, sordo y mudo de nacimiento.

Esta grave limitación física la padece desde que nació hace 47 años y le impide relacionarse con normalidad y, por lo tanto, ejercer la venta del cupón de la ONCE, una tarea que ha llevado a cabo durante los últimos diez años a pesar de que tiene reconocida una minusvalía del 97% desde el año 1995.

Su discapacidad le limitaba enormemente a la hora de vender el cupón de la ONCE, tanto que era su padre, ahora con 81 años, el que le ayudaba dejando algunos números en establecimientos de Écija. Antonio vendía el cupón en la esquina de la calle Carmen con María Auxiliadora y apenas conseguía vender algún décimo, dado que no conseguía comunicarse con los vecinos.

La situación de este ecijano la cuenta el abogado Fernando Osuna, que ha defendido a Antonio A.G., aunque “no ha sido necesario acudir a los tribunales, la Seguridad Social al ver la situación tan extrema le ha concedido la gran invalidez”, se felicita el abogado.

“Sus padres, octogenarios y con dificultades para moverse, le ayudaban con la venta, pero tienen ya muchas dificultades para seguir haciéndolo”, señala Osuna. Antonio necesita ayuda para ducharse, vestirse, comer “y, en general, para las necesidades más elementales”.

Este vecino ingresó en la ONCE “para ganar algún dinero, pero no fue así, dado que era casi imposible relacionarse con él; la gente casi no le compraba cupones por las dificultades de comunicación con él, al no oír, ni ver ni poder hablar”, dice el abogado, que apunta que “su padre, a duras penas, llevaba algunos cupones a bares y establecimientos de Écija y así recibir algún dinero, que era insuficiente”.

La pensión que recibirá ahora, de 2.400 euros al mes, “le ha cambiado la vida a él y a sus padres, sobre todo, que ahora ven mejorada su calidad de vida y la de su hijo”, concluye el abogado.