septiembre 27, 2021
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La Amazona Herida cumple quince años y lo celebra en Fitur

La Amazona Herida, la estatua más relevante que se expone en el Museo Municipal de Écija, está a punto de cumplir quince años. Aunque está datada en el primer siglo de la era cristiana y tiene, por tanto, más de dos mil años, la efigie es conocida desde 2002 y, más en profundidad, desde el primer trimestre de 2003.

La efigie fue desenterrada en febrero de 2002 en las excavaciones previas a la construcción del parking subterráneo de la Plaza de España, el Salón, y fue restaurada en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), que la devolvió al Ayuntamiento ecijano trece meses más tarde, en marzo de 2003.

El Ayuntamiento de Écija aprovecha la efeméride para relanzar la imagen de su escultura más notable y usarla como reclamo turístico. Para ello, avanza que prepara un ‘Año de la Amazona Herida’ con actividades durante todo 2017 que giren en torno a la estatua desenterrada en 2002, cuyo primer paso va a ser presentarla en Fitur, la Feria Internacional del Turismo que se celebra en Madrid.

Allí, el consistorio ecijano quiere dar a conocer la Amazona y su historia. Para ello se ha preparado un video promocional que estrena en la feria turística y que anticipa las actividades que se preparan y de las que adelanta que consisten en visitas y conferencias guiadas para contemplar, admirar y conocer a la Amazona Herida.

“Nos gustaría que todos los meses pudiéramos organizar actividades en torno a y centrados en la Amazona”, resume la concejala de Desarrollo y Empleo, Fátima Espinosa. “Queremos presentar los quince años de la Amazona con una serie de actividades íntegramente dedicadas a ella porque creemos que tiene relevancia para que la demos a conocer en el resto de España”, concluye.

La estatua apareció dentro de la piscina de lo que fue un templo en el foro de la Écija romana y está datada en el siglo I después de Cristo. Es una copia en mármol blanco de un original griego atribuido a Crésilas o a Policleto. Mide 2,11 metros (185 centímetros más el plinto) y pesa ochocientos kilos. Corresponde al modelo de Amazona Sciarra, el mismo de las estatuas de los museos de Berlín, Copenhague y el Metropolitan de Nueva York. Es, por tanto, un ejemplar del que existen muy pocas muestras y es, además, una de las piezas mejor conservadas de entre sus ‘hermanas’.