septiembre 21, 2019
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Llamada de socorro

El presidente de la gestora del Écija Balompié, Esteban Molina, ha hecho un llamamiento a la afición, las administraciones y a la ciudad en general para sacar adelante el club, que apenas cubre gastos para seguir compitiendo en Tercera División.

Visiblemente emocionado, Molina ha reconocido una deuda de alrededor de 230.000 euros “más lo que queda de esta temporada” y no garantiza la viabilidad del proyecto deportivo azulino hasta final de temporada “a menos que se reestructure”.

El máximo dirigente del Écija Balompié tampoco garantiza que se puedan pagar las nóminas a partir del mes de enero. “Queremos ser honestos con los jugadores, porque el problema importante son los salarios”, afirma Molina, que reconoce que el club no ha cubierto el presupuesto de 140.000 euros fijado a principio de temporada. “En la segunda vuelta nos gastaremos el dinero que vayamos a ingresar”, aventura.

Según el presidente del Écija Balompié, el Écija ha ingresado hasta la fecha 56.295 euros. “Con esa recaudación no se puede continuar, y ni yo ni mis compañeros de junta tenemos más capacidad de gestión”, admite. Molina afirma que los ingresos del club se concretan en 22.000 euros en publicidad – “de los que hemos cobrado 13.000” -, 432 euros en la tienda, 2.700 en el bar del Estadio Municipal San Pablo y 4.900 euros en taquilla.

“Los dos últimos domingos hemos hecho una taquilla de 250 euros; y el campo cuesta abrirlo 450; no sacamos ni para pagar los 381 euros del árbitro”, lamenta Esteban Molina, que reclama la ayuda de la afición, “el alma del equipo, que ahora está abandonado a su suerte en Tercera División; aquí no viene nadie a ayudarnos”.

Molina asegura que se ha quedado prácticamente solo en la directiva del club de la Calle José Herrainz, y se muestra dispuesto a abandonarla si alguien se hace cargo del club. “No vamos a abandonar este barco, nos vamos a hundir con él”, enfatiza. “Pero si hay alguien que no viene a ayudar porque estamos nosotros, a partir de ahora no estaremos y aquí están las llaves”, concluye.