octubre 21, 2021
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Petra Moreno recibió 15 golpes de hacha, casi todos en el suelo

Los médicos forenses que practicaron la autopsia al cadáver de Petra Moreno, la mujer que murió a manos de su esposo el día 18 de marzo de 2013 en la vivienda que ambos compartían en la barriada ecijana de Écija, han asegurado que la víctima recibió hasta 15 golpes con el hacha, al menos 13 de ellos tras caer al suelo.

Fuentes del caso han informado de que, durante la tercera sesión del jurado popular que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Sevilla, los forenses han indicado que la víctima presentaba hasta 15 heridas producidas por un instrumento compatible con el hacha, la mayor parte en cuero cabelludo, cara y cuello, así como en la región frontal.

Los forenses, según las fuentes consultadas, han explicado que al primer o segundo golpe la mujer cayó al suelo, donde habría recibido el resto de acometidas, y han precisado que la víctima no tuvo “posibilidad alguna de defensa”, pues además el acusado no presentaba arañazos ni heridas compatibles con que la mujer se hubiera defendido.

También ha declarado en el juicio una psiquiatra del Instituto de Medicina Legal que ha puesto de manifiesto que, con independencia de que el imputado pudiera sufrir un trastorno por ‘celopatía’, “sabía perfectamente lo que hacía” en el momento de los hechos y, además, no mostró posteriormente arrepentimiento alguno.

De igual modo, han prestado declaración dos hermanos del imputado, identificado como Antonio L.G. y para quien la Fiscalía solicita 18 años de cárcel por un delito de asesinato, que han asegurado que Petra era “una buena esposa” y que “era fiel” a su marido, quien en su declaración dijo que le golpeó con el hacha tras discutir por una infidelidad de ella.

Además de la Fiscalía, en este procedimiento están personados como acusación particular los tres hijos de la víctima, que piden 25 años de prisión para su padre por un delito de asesinato con la agravante de parentesco.

El imputado, cabe recordarlo, se declaró “culpable” y comenzó diciendo que no recuerda “muy bien las cosas” porque había tomado “muchos psicotrópicos”. “No recuerdo todo, estaba demasiado ‘endopao’ de pastillas”, explicó el procesado, que relató que cogió un hacha “pequeña” para cortar la carne y golpeó con ella a la víctima. “Fue un arrebato, la quería más que a nada en el mundo”, aseveró.