agosto 19, 2019
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Hombres que miran fijamente a las cabras

El general Albert Stubblebine III, oficial de alto rango con 16.000 soldados a sus órdenes, intentó atravesar una pared en 1983. El general estaba al mando de operaciones de inteligencia en el ejército de Estados Unidos y la pared era la de su despacho. Albert Stubblebine III se concentró tratando de armonizar su cuerpo entero con el Universo, dejando que todo fluyera, le dijo a su asistente que iba al despacho de al lado y se fue acercando a la pared, poco a poco, cada vez más rápido, respirando rítmicamente, imaginando en su mente que atravesaba la pared. Ommmmm… ommmm…

Esa mañana de 1983, el general Albert Stubblebine III, un oficial de alta graduación y amplia experiencia del ejército de los Estados Unidos, jefe de operaciones de inteligencia, con 16.000 soldados a sus órdenes, se estampó contra la pared de su despacho y se rompió la nariz.

La historia es completamente real. Hasta inspiró una película. El general Albert Stubblebine III intentó atravesar la pared de su despacho varias veces. Fallaba. Pero seguía intentándolo. Una y otra vez, desafiaba las leyes de la física.

¿Que a qué viene esta historia o qué tiene que ver con nosotros? Esperen un poquito a que se vayan acercando las elecciones municipales y estén atentos a las cosas que intentan nuestros partidos y sus respectivos candidatos y candidatas. ¿Qué apuestan a que también más de uno y más de una se olvida de que está hecho de átomos y se cree que puede atravesar paredes? Y lo intentará. Una y otra vez. Difícil, sí. Pero posible.

Porque está demostrado que hasta la peor gilipollez puede salir bien alguna vez.