mayo 18, 2021
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El presunto asesino de Petra estaba “como en otro mundo”

Varios testigos coinciden en que Antonio L.G., el hombre de 48 años de edad encarcelado tras confesar haber degollado con un hacha a su esposa, Petra Moreno, en la vivienda de ambos en el barrio de El Valle, se encontraba “bajo los efectos de alguna sustancia, de algún medicamento”, tras el asesinato de su mujer el pasado mes de marzo.

Fuentes del caso han informado a Europa Press de que la juez de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Écija ha tomado declaración este lunes, en calidad de testigos, a dos de los tres hijos mayores de edad y a otros familiares de la pareja, así como a vecinos del matrimonio y a los agentes de la Policía Local que hallaron al imputado cerca de la vivienda una vez consumado el crimen.

Todos los testigos, que vieron al imputado instantes después de cometer el crimen de su mujer, han señalado que Antonio L.G. “estaba muy mal, como en otro mundo” y “bajo los efectos de alguna sustancia, de algún medicamento”, así como que se encontraba “caído o casi caído” en el suelo.

Los agentes localizaron en los alrededores de la vivienda, concretamente apoyado en un coche, al marido de la víctima, que al ver a los agentes intentó ingerir “un bote entero” de ansiolíticos, aunque los policías impidieron su propósito de manera parcial, ya que llegó a ingerir algunas de esas pastillas.

Las mismas fuentes han señalado que los hijos – personados como acusación particular contra su padre – y familiares de la víctima han relatado a la juez que investiga el caso el “impacto tan fuerte” que sufrieron una vez tuvieron conocimiento del crimen.

Hasta 30 antecedentes policiales. Antonio L.G. ya ha había sido denunciado por su mujer en 2007 “por insultos, amenazas y maltrato psicológico”, aunque la denuncia fue archivada tras retirarla la mujer, según varios vecinos, “por lástima”.

El imputado fue llevado al hospital de Écija por la policía y allí le leyeron sus derechos y fue detenido “ante los indicios encontrados”, el mismo día del crimen. El detenido cuenta con 30 antecedentes policiales, en su mayoría por delitos de robo con fuerza, aunque una vez también fue detenido por un delito de prostitución después de que ofreciera a una joven 50 euros a cambio de sexo, lo que esta denunció de inmediato.