Plenitud en la Semana Mayor de Écija tras completar todas sus estaciones de penitencia
Écija ha cerrado una de las Semanas Santas más brillantes que se recuerdan en la última década. El balance para la ciudad es de plenitud absoluta. Desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, el cielo se ha mantenido respetuoso, permitiendo que las hermandades que conforman la nómina de la Semana Mayor astitigana realizaran sus estaciones de penitencia sin excepciones.
La semana comenzó con un Domingo de Ramos vibrante donde la Borriquita sorprendió con su salida por la calle Fernández Pintado, el Amor demostró su vitalidad como la hermandad más joven y el Cautivo lució en todo su esplendor tras su reciente restauración. El Lunes Santo fue la jornada del “desquite” para la Yedra, que pudo completar su recorrido con paso firme pese al viento, dejando atrás el recuerdo de 2025.
El Martes y Miércoles Santo confirmaron la tendencia. La Hermandad de Santiago deslumbró con la elegancia de sus tres pasos, mientras que el Cristo de la Salud, el Señor de Écija, arrastró a multitudes en una tarde de fervor.
El tramo final de la semana mantuvo el listón en lo más alto. La solemnidad del Jueves Santo con el Confalón y la Sangre dio paso a una Madrugá de recogimiento con el Silencio y con San Juan inaugurando la devoción del Viernes Santo, que cerraron la Mortaja, Jesús Sin Soga y la Piedad, culminando con la sobriedad de la Soledad el Sábado Santo y el triunfo del Resucitado en la mañana del domingo.






