diciembre 2, 2022
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Política

Calculan terminar en tres meses las obras de mejora de la comisaría de Policía Local

El Ayuntamiento de Écija está llevando a cabo la segunda fase de las obras de modernización de la comisaría de la Policía Local. Tanto esta, iniciada hace un mes, como la primera, afectan a la planta baja de las instalaciones.

En concreto se están ejecutando mejoras en el ala derecha. Se construyen nuevos vestuarios, una zona de aseos, duchas y una zona para oficiales, además de obras en el patio del edificio. También se está rematando el área de movilidad, según el jefe de la Policía Local, Diego Blancat.

Con estas obras quedaría completamente nueva la planta baja de la comisaría, “para abrirla al público y que la ciudadanía pueda conocer las instalaciones”, dice Blancat, que añade que “todas estas mejoras se enmarcan en la intención de la Policía Municipal de acercarse a la ciudadanía y prestar así un mejor servicio”.

El jefe de la Policía Local estima que esa apertura al público se podría llevar a cabo en octubre, coincidiendo con la festividad de la Virgen de la Amargura, patrona del cuerpo. Con todo, Blancat apunta que se quieren programar visitas de escolares “para que vean las dependencias”.

La primera fase de las obras, el año pasado, supuso una inversión de 35.000 euros. La segunda, recién iniciada, tiene un presupuesto estimado de 25.000 euros y la tercera rondaría una cantidad similar, para arreglar la primera planta, la azotea y las cornisas del edificio.

Prácticamente todo ese dinero sale de las arcas municipales. La comisaría de la Policía Local es un edificio “muy antiguo”, dice el alcalde, David García Ostos, que indica que las obras actuales son “las primeras integrales que se hacen, que había que hacer y que se acometen cuando ha mejorado la situación económica del Ayuntamiento”.

“Es un salto de calidad que damos cuando la situación lo permitía”, justifica el primer edil, que afirma que las obras tienen como objetivo “mejorar las condiciones de trabajo de los agentes y también las condiciones en que se presta el servicio a la ciudadanía”.

Entre otras cuestiones, se ha construido una nueva sala de control de videovigilancia; un nuevo control de acceso con cristal blindado, así como una sala de denuncias y sala de espera. Las antiguas instalaciones de la Policía Nacional en el mismo edificio se han adaptado para evitar a los vecinos y vecinas tener que entrar y subir a la primera planta.

Los calabozos se han adaptado a la normativa y se están reparando desperfectos en las cubiertas del edificio. Además de estas obras, se han adquirido nuevos equipamientos para la sala de videovigilancia, un nuevo equipo electrógeno para asegurar el servicio en caso de corte de suministro, y un dron para trabajos en zonas de acceso complicado o situaciones especiales.