octubre 22, 2020
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Correr en zapatillas de casa para recaudar fondos contra la pandemia

Daniel Wright es un profesor de inglés que se ha marcado el reto de correr 109 kilómetros con un fin solidario y con una dificultad añadida. La meta es recaudar fondos para los sanitarios que luchan contra el coronavirus; la dificultad, correr en zapatillas de casa.

Wright es británico, tiene 30 años y lleva cuatro viviendo en España. Trabaja en un colegio de Écija por las mañanas y en una academia de la localidad por las tardes. La idea de recaudar dinero para luchar contra el coronavirus corriendo en zapatillas de estar por casa se le ocurrió durante el confinamiento por el estado de alarma.

“Un día hablando con mis amigos y de broma me dijeron de hacer un reto y correr algunos kilómetros durante el mes de mayo”, explica. “Yo les dije que lo haría en zapatillas de casa por haber estado cincuenta días confinado con ellas; pensé que era una muy buena idea para conseguir dinero y ayudar a los sanitarios”.

El reto ha requerido preparación previa por lo incómodo de correr con ese tipo de calzado. “No es fácil, me clavo las piedras y se me salen las zapatillas, es muy incómodo”, ríe Daniel, que, hasta el momento, ha destrozado un par de zapatillas, “y ahora tengo las segundas, veremos cuánto tiempo aguantan”.

El profesor de inglés va contando sus progresos en su perfil de la red social Instagram (@d4nw32), en la que cuelga regularmente vídeos de su reto y desde la que anima a amigos y visitantes a sumarse a su campaña de apoyo y donar dinero para los profesionales sanitarios en su lucha contra la pandemia.

El respaldo a su iniciativa ha sido tal que Daniel Wright ha ido subiendo la cantidad económica perseguida. “Mi primer objetivo fueron 250 euros; una vez que lo completé, aumenté a 300 euros; luego a 350…”. La última cifra fijada en su reto son los 400 euros, que irá aumentando “según las donaciones recibidas”.

Daniel no esconde que, cuando empezó la pandemia, tuvo la opción de marcharse a Reino Unido, “pero quería quedarme aquí, en Écija, en mi hogar. Me parecía muy irresponsable viajar en estas circunstancias y… aquí estoy. En Écija. Y haciendo mi reto”, zanja.

También tiene claro que, cuando termine el confinamiento, quiere volver a trabajar, “volver a ver a mis alumnos y a la normalidad”, y lo que primero que hará es “tomar unas cervezas con mis amigos”. Pero eso será cuando acabe la pandemia. Ahora solo piensa en su reto solidario. “Quiero ayudar”, sonríe.