noviembre 18, 2019
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Política

El Ayuntamiento tarda una media de seis meses en pagar sus facturas

El pago medio a proveedores en el Ayuntamiento de Écija ha aumentado en más de 33 días en el segundo trimestre de 2018 con respecto a los tres primeros meses del año, según el informe municipal sobre morosidad, hasta situarse en 181,34 días de media.

Esto significa que el tiempo que deben esperar los proveedores municipales para cobrar ha ido aumentando entre abril y junio, y ha pasado de los 147,78 días del primer trimestre de 2018 a esos 181,34 del segundo.

Ninguno de los organismos municipales cumple el plazo legal de pagar a sus proveedores en 30 días. Así, la agencia de atención a personas con discapacidad, Prodis, es la mejor pagadora, con un plazo medio de 44 días, pero empeora su registro del primer trimestre, que no llegaba a 19 días.

A casi 78 días paga la agencia municipal de Deportes, y 95 días tarda en pagar el Museo Histórico Municipal, un dato peor que el del primer trimestre, cuando lo hacía en 73,34. Por encima de los cinco meses de media están Écija Comarca TV, la televisión pública, que paga a 174 días, y el propio Ayuntamiento, que lo hace en 180,84 días.

La media empeora sobre todo con las cifras de morosidad de la Fundación Municipal de las Artes Escénicas, que gestiona el teatro de Écija y que tarda una media de 577,32 días en pagar sus facturas.

Según los plazos que están en vigor desde el año 2013 para la Ley de Morosidad, las administraciones públicas deben abonar sus facturas en el plazo de 30 días, que empiezan a contar a partir de otros 30 que tienen para verificarlas o comprobar que el servicio se ha prestado conforme a lo previsto y que todo está correcto.

Pasado ese plazo, las empresas pueden reclamar intereses de demora, si lo estiman oportuno. El periodo medio de pago a proveedores es uno de los datos que se tienen en cuenta para certificar que una administración local se ajusta o no a la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Se trata de un aspecto con importantes repercusiones para las empresas, sobre todo pequeñas y medianas, que suelen trabajar con los ayuntamientos.