noviembre 18, 2019
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Amigos de Écija alerta del grave deterioro de varios campanarios

La asociación Amigos de Écija por la Conservación del Patrimonio ha llamado la atención sobre el mal estado de conservación de varias de las emblemáticas torres ecijanas. El colectivo cultural alerta principalmente de los desprendimientos en el campanario de Santo Domingo y del mal estado de las Gemelas.

El primero está protegido por una malla para evitar que los cascotes caigan a la vía pública. Y la segunda tuvo que ser reparada de urgencia tras sufrir la caída de un rayo el verano de 2014, que alcanzó a la torre izquierda del templo, lo que provocó la caída de  numerosos cascotes a la plaza Vélez de Guevara y daños de bastante consideración en un edificio ya de por sí considerado “en ruina total”.

Amigos de Écija recuerda que “se van a cumplir 28 años de la firma del protocolo suscrito entre la Consejería de Cultura y el Ayuntamiento de Écija” para la rehabilitación de los emblemáticos campanarios de la ciudad, conocida como ‘la de las torres’. “Si bien es cierto que se ejecutaron obras en algunos campanarios,  otras torres como las de Santa María, Santo Domingo y las Gemelas esperan con urgencia la ejecución  de las  obras tan necesarias como imprescindibles para que el monumental conjunto de torres y espadañas brille con luz propia”, señala la asociación.

El 10 de octubre de 1990 se firmó en Sevilla un protocolo para la restauración y rehabilitación del conjunto de torres y espadañas  así como la iluminación de las mismas. El documento reconocía “que las torres de la ciudad de Écija son uno de los elementos más característicos y definitorios de su arquitectura”.

En uno de los párrafos del documento se puede leer que “con el transcurso del tiempo, tanto torres como espadañas han venido sufriendo un deterioro cierto, llegando, en algunos casos, a amenazar ruina. Por ello, la Consejería de Cultura y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Écija, conscientes de la importancia que supone la conservación de estos monumentos arquitectónicos, acuerdan, mediante el presente protocolo, cooperar entre sí para la realización de un programa de restauración y rehabilitación de las torres y espadañas de la ciudad”.

El incumplimiento de ese protocolo de rehabilitación de las torres y espadañas ecijanas movió a Amigos de Écija a anunciar acciones legales contra la Junta de Andalucía que la entonces delegada provincial de Cultura, María Isabel Montaño, consideró que debían dirigirse “a la Iglesia que es la propietaria”, además de matizar que lo firmado en 1990 “no es un convenio ni obliga a nada, simplemente refleja una voluntad”.

A raíz de estas manifestaciones, Amigos de Écija “dio un paso y más y solicita de la administración que el conjunto de  torres y espadañas sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC)”, concluye el colectivo conservacionista.