diciembre 7, 2019
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Sociedad

Patrimonio aprueba obras de mantenimiento en la iglesia de Santa Cruz

La Comisión Provincial de Patrimonio, dependiente de la delegación territorial de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía en Sevilla, ha aprobado la realización de obras de urgencia y mantenimiento en las cubiertas de la iglesia de Santa Cruz de Écija.

En un comunicado, la delegación territorial de Cultura, Turismo y Deporte señala que las actuaciones que se proponen consisten en “consolidar los elementos con riesgo de caída y la instalación de medios auxiliares para documentar el estado de conservación actual de las cubiertas”.

Esto, sigue la nota, “permitirá contar con los datos necesarios para abordar el proyecto para su conservación”. La iniciativa presentada por la propiedad de la iglesia de Santa Cruz ante Cultura es una ampliación de otra anterior que ha tenido que modificarse ante la aparición de nuevas patologías en las cubiertas.

Ante la continua caída de cascotes y elementos de las cubiertas, el Ayuntamiento de Écija dictó orden de ejecución para una intervención de urgencias, a costear por la propiedad de la iglesia. Tras una inspección para la reparación de las cubiertas, se detectó que el estado de las mismas era peor de lo que inicialmente se pensó, sobre todo en lo que atañe a la espadaña de la iglesia, lo que ha obligado a ampliar la actuación de emergencia para evitar el riesgo de desprendimientos a la vía pública.

Estas actuaciones fueron verificadas y aprobadas por la comisión local de patrimonio en primera instancia y ahora por la comisión provincial, al contar la iglesia de Santa Cruz con un nivel de protección A. El mal estado de las cubiertas del templo se debe fundamentalmente a que Santa Cruz es una construcción inacabada y abandonada a finales del siglo XIX, una obra que se paró y se dejó tal y como estaba hace más de cien años.

En este sentido, dos crujías del edificio están totalmente al aire. Son la cuarta y la quinta. Solamente se cubrieron con techumbre la primera crujía (la del altar), la segunda (la de la cúpula, terminada a mediados del XIX), y la tercera (que corresponde al coro de la iglesia). En torno al año 1885 se intentó avanzar con la capilla del sagrario – donde apareció el sarcófago paleocristiano que sirve de altar – pero se abandonó la obra por falta de financiación.